Hubo un tiempo en que los naturalistas, como todo quisque, aprendían latín y griego en la escuela. Supongo que de ahí viene la costumbre de calzarle a los bichos nombres latinos o griegos. Es ésta una sana costumbre. Además y en general, dichos nombres respetan la gramática y todo. Digo "en general" porque los felinos están gafados. Tirando de memoria hay dos con graves problemas de identidad sexual: el leopardo y el lince ibérico.
De los problemas sexuales del lince son inocentes los pobres biólogos. La culpa la tienen los romanos por indecisos. En un principio, los habitantes de las siete colinas no tenían palabra para el bicho, se ve que el clima no le probaba, así que le mangaron la palabra a los griegos: lynx -is, tercera declinación. El problema es que la palabra en sí no daba muchas pistas para descubrir su género y los romanos no tenían una Academia de la Lengua para discutir esas cosas. Se conoce que estaban muy ocupados apostando en el circo. En consecuencia le calzaron el género a ojo: unos prefirieron el masculino, como el gato, supongo que por ser carnívoro feroz y lucir patillas y barbita, otros el femenino, como la pantera, por ser esquivo, sinuoso y vestir abrigo de pieles en plena Bética.
Con este lío se encontraron los naturalistas cuando decidieron llamar a la variedad ibérica del animalito "lince parduzco", ya que si el lince resulta ser nene se dirá Lynx pardinus pero si es nena le tocará llamarse L. pardina. Las dos alternativas llevan siglo y medio conviviendo si no pacíficamente, con paritaria repartición. Libros he visto que le cambian el sexo al bicho a cada página. Hasta que se aclaren yo me quedo con el femenino, que me suena mejor.
Pero para grave lo del leopardo (Panthera pardus) y de esa son inocentes los romanos. Los ciudadanos del imperio conocían bien al bicho, el cual resultaba muy apreciado por el estilo y desenvoltura con que jalaba cristianos crudos, y lo llamaban panthera, a secas, en femenino y sin complementos. Pues bien, andaba Linneo poniendo nombre a los grandes felinos cuando el sabio sueco se sacó de la peluca el cruel anacoluto de marras, dura patada en los bajos de la concordancia de géneros. Se ve que tenía la tarde tonta. Desde entonces, el animalito se llama "la pantera pardo", que es como "La Pantera Rosa" pero en travesti.
Hombre no te digo yo que el bicho no resulte un poco ambiguo con esos andares sinuosos, ese abriguito de pieles y esa mala leche reconcentrada, pero cambiarle el sexo sin permiso me parece feo. Esas cosas se preguntan.
sábado, julio 08, 2006
De los felinos y su sexo
viernes, julio 07, 2006
De los linces y sus cosas

¡Hay novedades en el caso del lince madrileño de tripa suelta (Lynx pardina gastroenteritica)!
Ya se han hecho las pruebas pertinentes a la deposición que apareció en la carretera de los pantanos y resulta que es de gato. No de gato montés o garduño, no; de gato común, de minino doméstico, de micifuz casero... del entrañable Felix catus de toda la vida de Dios, vamos. Lo que se ignora es si el bicho lleva cascabel o no, se conoce que para eso se necesitan más pruebas y el presupuesto no alcanza.
Pues bien, ahora es cuando de verdad estoy asustado: si el regalito ha pasado todo este tiempo por auténtico será que da el pego en cuanto a tamaño y forma. Teniendo en cuenta que el lince es considerablemente más grande y pesado que un minino morroncho por cebado que esté, no cabe sino afirmar que en la sierra de Madrid anda suelto un adorable gatito de tamaño familiar. ¡A saber qué diantres come semejante engendro de la naturaleza! Lo mismo desayuna domingueros en salsa o turistas alemanes, que son muy nutritivos.
Claro, que siempre se le puede sacar partido a la situación: le hacemos una foto borrosa, lo bautizamos como "el monstruo de los pantanos" y lo sacamos en los telediarios veraniegos. En el lago Ness llevan un siglo con el sistema y les va de cine.
jueves, julio 06, 2006
De San Fermín y los sanfermines
En mi casa se siguen los sanfermines con atención. Es costumbre que nos ha inculcado mi madre y que a ella le endosaron las monjitas navarras que regentaban uno de los internados en que estudió. Cuando van a empezar los encierros mi madre me despierta cantando: "¡Levántate pamplonica y da de la cama un brinco que ya van a dar las cinco y el encierro es a la seis." Gracias a Dios la canción no está actualizada y los bichos corren hoy en día a horas más razonables.
Bueno, el caso es que hoy daban el pregón de las fiestas y lanzaban el tradicional chupinazo inaugural, acto que concluía, de toda la vida de Dios, gritando a garganta rota: "¡Viva San Fermín! ¡Gora San Fermín!" Digo "concluía" porque este año le tocaba dar el pregón a un concejal de Aralar, que son como los batasunos pero sin cafeína. El muchachote, un tal Xabier Eskubi (sí, como el perro), ha dicho que nones, que él es agnóstico y que no puede loar a un santo católico. Pero no se crean que ha renunciado a dar el pregón. Eso nunca, que el pregón lo dan en Televisión Española y a los nacionalistas vascos les encanta que les vean en Albacete, vaya usted a saber por qué.
Pues eso, que el amigo Eskubi, para tranquilidad de su descreída conciencia ha concluido el pregón gritando: "¡Gora Gora Sanfermiñak! ¡Viva las fiestas de San Fermín!". Resumiendo, que viva los sanfermines pero no San Fermín.
Ya se lo que están pensando: que este chico es un poco bobo y que le gusta dar la nota más que a un tonto un pomo; que si no puede loar al santo qué diantres hará loando las fiestas que en su honor celebran sus paisanos. Pero eso es porque no lo han pensando bien. La línea de razonamiento del señor Eskubi (Dooby-Doo), hábil y consistente donde las haya, seguro que es la que sigue:
"San Fermín no debe ser loado, pues no es sino un representante de la opresión religiosa, que a modo de opiáceo se ha derramado sobre el pueblo euskaldún para intentar adormecer su espíritu nacional. Para más inri fue obispo en territorio francés, Estado tradicionalmente opresor. En cambio, las fiestas que se celebran en honor del tal Fermín son manifestación del volkgeist del noble pueblo eusquérico, que sabiamente aprovecha la figura del infame opresor Fermín para manifestar la íntima urdimbre que cohesiona su esencia última de realidad nacional."
A que ahora se entiende mejor. Si no hay más que pensárselo un poco.
miércoles, julio 05, 2006
De la concentración
La concentración es un ave delicada, al menor peligro se asusta y alza el vuelo. Son sus más señalados enemigos: el ruido, la compañía, las preocupaciones, las enfermedades y las tersas y esbeltas adolescentes en biquini que toman el sol en la azotea de enfrente.
Dado que estas últimas abundan en el estío y por experiencia sé que son especialmente incompatibles con la memorización de las servidumbres legales, lo primero que hago todas las mañanas es correr las cortinas. Pero, ¡oh atroz conjura contra mi registral futuro!, las cortinas están en el tinte.
- Hombre Achab, has apartado la mesa de la ventana: ¿te molestaba la corriente?
- Sí, yo es que soy muy sensible y enseguida me pongo malo.
Malo no, malísimo. Se conoce que las adorables nínfulas vecinas desean lucir este año un moreno completo y uniforme por encima de la cintura. O eso o que se la tienen jurada a las servidumbres, que todo puede ser.
martes, julio 04, 2006
De la sobriedad
Mi madre es persona sobria y moderada. Bueno, corrijamos: persona muy sobria y moderada. Precisemos un poco más: persona extraordinariamente sobria y moderada. Dicha sobriedad nos ha sido inculcada desde la más tierna infancia con medidas como el racionamiento de postres (el turrón nos llega hasta mayo) y la micropartición del chocolate. Sin embargo, por más que quisiéramos esforzarnos, jamás llegaríamos a su nivel de sobriedad, autocontrol e inmunidad a las tentaciones del lujo, el ocio y la molicie. Para eso hay que nacer.
¿Necesitan un ejemplo? Se lo daré.
Ayer mi madre estuvo de compras y se procuró la compañía y asesoramiento de algunas amistades. Después de hacer las compras pertinentes, alguna de sus acompañantes propuso tomar un refrigerio. El relato de hechos de mi adorable progenitora incluye la siguiente e impagable frase:
"Y en vez de tomarse un té como yo, va y se pide una copa de vino. Yo creo que es alcohólica."
¿Se dan cuenta? En Esparta hubiera encajado como un guante. En Salem ni les cuento.
lunes, julio 03, 2006
De los argumentos
Paseando de vuelta de la Academia, el Capitán y la gentil opositora con rata observan un cartel que anuncia una película de terror llamada "Las colinas tienen ojos".
Opositora: ¿De qué irá esa película?
Achab: Tengo entendido que de unos paletos caníbales postnucleares.
Opositora: Entonces se parecerá a la película que vi el jueves.
Achab: ¿Sí? ¿De qué trataba?
Opositora: De un taxista que viajaba en el tiempo y mataba gente.
Achab: Igualica.
Si Tip no estuviera muerto yo creo que nos adoptaba.
domingo, julio 02, 2006
Del regreso a la Arcadia
Ayer, después de largo tiempo y por mejor aprovechar el día de descanso, logré ponerme de acuerdo con Starbuck para jugar un partido de tenis en el club del que somos socios desde la noche de los tiempos. El citado club es un lugar de lo más curioso del que ya hablaré por extenso en alguna otra ocasión. Por el momento y a modo de descripción, baste decir que se trata del único lugar del mundo universo donde las madres cuando regañan a sus hijos no dicen:
- Niiiiiño, deja de dar guerra con tu hermano y ven a comerte el bocata de chopped.
sino:
- Cayetano, deja de pelearte con Beltrán y ven a tomarte tu mousse de limón.
Singularidades del entorno aparte, ponerse a dar raquetazos en semejante lugar es para los dos hermanos (Starbuck y yo, no Cayetanito y Beltrancín) una suerte de regreso a la infancia y feliz reingreso en la Arcadia.
Para completar lo bucólico de la escena y tras un largo partido de tenis al inclemente sol del estío madrileño, encontramos entre los setos un guindo lleno de dulces frutos que procedimos a despojar e ingerir ante la mirada censoria de madres, niños, cayetanos, beltranes, socios y jardineros. Que miren como quieran, bien ricas que estaban y es bobería dejarlas caer al suelo.
En fin, "¡Oh, felice vivir, ocio felice! ¡Oh, felice jugar y pasear felice! ¡Oh, felices agujetas y felice dolor de barriga! ¡Oh, felice Arcadia!"
