
En México, hubo un tiempo en que las elecciones las ganaba siempre el candidato del PRI, el todopoderoso "Partido Revolucionario Institucional". Lo de institucionalizar la revolución, dicho sea de paso, era una idea profunda e involuntariamente cómica y, cómo no, dio origen a más de un chiste. Así, en la farsa escénica "El Salón México" uno de los personajes, un norteamericano presuntuoso, le comenta a su contertulio mexicano:
- En los Estados Unidos hemos perfeccionado tanto el sistema electoral que podemos conocer el ganador seis horas después de votar.
La hazaña no parece asombrar al mexica en demasía. Su réplica no deja lugar para las dudas:
- Eso no es nada. Nosotros lo sabemos seis meses antes.
Sin embargo, los tiempos cambian y las costumbres (o tempora, o mores) con ellos. Cuatro meses después de perder las elecciones presidenciales, el candidato derrotado aún no sabe que ha perdido. Bueno, más bien ha decidido no darse por enterado, que perder por un pelo es un digusto muy gordo y no hay necesidad de sufrir más de lo justo.
Así, en vez de irse a casita a planear la siguiente campaña, ha alzado un estrado en medio de la plaza y se ha jurado a sí mismo como Presidente. Bonito le ha quedado, pero ya puestos a autoproclamarse mandamás por la patilla podía haberle echado más imaginación: emperador, por ejemplo, suena mejor y el uniforme es mucho más bonito.
Sí, ya lo sé, ser emperador está bastante gafado por esas tierras, para dos que tuvieron los despacharon rapidito y a balazos, pero nadie ha dicho que se tenga que proclamar emperador de México. Por el mismo precio puede proclamarse emperador de cualquier otro sitio(como Norton I de los Estados Unidos).
Total, el mismo caso le iban a hacer.
miércoles, noviembre 22, 2006
Autoproclamación
martes, noviembre 21, 2006
Parecidos irracionales

Andaba ayer enseñando fotos de la boda de mi hermano y pavoneándome de lo favorecido que estoy con traje cuando recibí el siguiente comentario:
- Uy, en esta foto lo que te pareces...
- ¿A mi hermano?
- No, a Clark Kent.
Mi problema es que no sé si ese parecido es bueno o malo. Por una parte Clark Kent es Supermán con gafas y eso debería ser positivo: un superhombre con miopía sigue siendo un superhombre. Por otra parte, Kent es la identidad secreta, torpe, cobardica y tirillas del machote kriptonita, lo que, desde luego, ya no suena tan envidiable.
No sé, lo mismo debería mercarme unas mallas azules para combatir esa impresión o adquirir unas gafas nuevas para confirmarla... Aunque, ahora que lo pienso, en esa foto yo llevaba lentillas.
lunes, noviembre 20, 2006
Tangentes y torpezas
Hoy que estoy generoso le voy a regalar un consejo a la oposición. Dicho consejo, que puede hacerse extensivo a mucha más gente y situaciones, reza así:
"Si van a llamar bobo al gobierno, recuerden que se escribe con b."
¿Que por qué lo digo? Pues verán: nuestra singular y torpe oposición, para criticar a nuestro singular y torpe gobierno ha decidido editar un vídeo en el que se denuncia el aumento que ha experimentado la inseguridad ciudadana en los últimos años. El resultado, como era de prever, ha sido tan torpe como singular, pues resulta que, por estultez o descuido, han ilustrado la grabación con imágenes de disturbios acaecidos cuando eran ellos quienes gobernaban.
Evidentemente, los portavoces del ejecutivo han aprovechado ocasión tan pintiparada para salirse por la tangente, hacer mofa de los improvisados y despistados productores cinematográficos y postponer ad calendas graecas la discusión de un tema que les es naturalmente incómodo por la sencilla razón de ser verdadero. No es ningún secreto que, en los últimos años, la delincuencia está derivando hacia formas criminales más agresivas y violentas, en buena parte importadas, aunque a veces de desarrollo local -no todos los inventos van a venir siempre de fuera, que reventarle el cráneo al prójimo y afanar sus pertenencias siempre se dio bien por estas tierras.
En cualquier caso, aunque es dudoso que la culpa de dicha situación pueda achacársele en exclusiva al gobierno actual, resulta indudable que el problema existe y que mirar al tendido no lo va a solucionar. Sin embargo, con su metedura de pata, el dichoso vídeo ha conseguido que sea esto último lo que ocurra.
En fin, esperemos que por lo menos les sirva a sus autores de aprendizaje, aunque no es que confíe mucho en ello. Conociéndolos, mucho me temo que la próxima vez que llamen "bobo" al gobierno lo escribirán con b... y h intercalada.
domingo, noviembre 19, 2006
Melodrama en un acto
Mansión de los Fitz-Achab, mañana de domingo. La señora de la casa, tan digna como indignada, se acerca al salón, donde su marido lee el periódico de la mañana:
- ¡Pero bueno! ¿Quién ha estado echando polvos en la terraza?
- He sido yo, cariño. Volvemos a tener invasión de hormigas.
Él vuelve a su lectura. Ella se marcha a preparar té y sandwiches de pepino.
viernes, noviembre 17, 2006
Fotografía y publicidad
Andaba yo ayer revisando mi correo electrónico (¡Amigos, romanos, ciudadanos, prometo responder algún día!) cuando me topé con la publicidad de uno de esos lugares de encuentro para el ligoteo virtual. No es que la actividad anunciada o el texto del anuncio tuvieran nada de asombroso o inquietante, lo asombroso, en mi opinión, es que haya quien consiga ligar en los bares con el volumen al que ponen la música y que hace imposible la conversación. Pero la fotografía que lo acompañaba, ¡ay la fotografía!, esa sí que tenía sus pelendengues.
Comoquiera sé que no se fían de mi verbo ladino y embaucador se la adjunto para que alivien sus dudas:
Analicémosla con calma.
- Primero el tipo: pálido, exangüe y con la misma expresión de éxtasis que se le quedó a Buda cuando encontró las llaves del Nirvana debajo del árbol Bodhi. Francamente, un casto besillo a boca medio cerrada no parece justificar tales aspavientos. Una de dos, o de cuello para abajo están ocurriendo más cosas de las que a simple vista parece o este caballero se crio en una isla semidesierta tan sólo habitada por fornidos balleneros, gaviotas, focas y otros bichos de mal vivir. Dada la tez del muchacho yo apostaría por una de las Faröe, pero seguro no es.
- Pasemos después la muchacha. En primer lugar no parece que venga de la misma isla que el chaval: es y está considerablemente más morenita. Pero eso es lo de menos, lo que de verdad importa es su ademán: si la expresión del mozo era extática y extraña, la de la moza, siendo inquietante, tiene menos de éxtasis que de alarma. Ya les dije que ignoraba qué ocurre debajo de sus barbillas pero, desde luego, ella no se lo esperaba. Uno se siente tentado a pensar que lo que la moza piensa es más bien: "¿Pero quién es este tío? ¿Por qué le huele el aliento a bacalao seco? ¿Qué hace frotándose contra mi pierna? ¿Y ese otro que saca fotos quién demonios es?"
Vale, que seguro que todo esto está muy pensado y sesudos estudios de mercado han determinado que no hay mejor modo de vender ligoteo electrónico que con la foto de un nórdico alucinado metiendo mano a una mulatita escandalizada, pero qué quieren que les diga, a mí la fotico me da un pelín de repelús. Debe de ser que soy raro.
jueves, noviembre 16, 2006
De damas y caballeros
Estos días la historia de Nadia, una mujer afgana que hubo de suplantar la identidad de su hermano muerto para auxiliar a su familia, ha ocupado una considerable dosis de papel escrito y ondas hertzianas. Aprovechando el tirón, como uno tiene una considerable propensión a recrearse en historias de antaño les voy a relatar hoy la vida de quien tal vez sea el más célebre polizón de sexos y escamoteador de identidades de toda la historia: Charles Geneviève Louis Auguste André Timothée Éon de Beaumont, el caballero d'Eon o, cuando la ocasión lo requería, Geneviève Charles Louis Auguste André Timothée Éon de Beaumont, la dama d'Eon.
D'Eon nació en 1728, de familia noble aunque de pocos posibles y fue bautizado con la primera y masculina variante de su nombre (el diría más tarde que para estafar a un tío rico preocupado con la conservación del estirpe masculina y que de este modo le nombrara heredero). El caso es que fue educado como varón, adquirió notables destrezas como espadachín y comenzó una prometedora carrera de espía al servicio de Luis XV. En cumplimiento de sus funciones viajo a Rusia, donde Charles se convirtió en Geneviève, se colocó de camarera imperial y se hinchó a espiar y chafardear. Hay quien dice que, aprovechando la ocasión, fornicó tanto como cotilleó. ¡Vayan ustedes a saber la verdad después de tanto tiempo!
En cualquier caso, llegó un momento en que los rusos empezaron a mirarle raro, de modo que Geneviève lio el petate y desapareció del mapa para reaparecer en Londres con su uniforme de dragón del Rey y su correspondiente nombre masculino. Por allí anduvo cotilleando al servicio de su Majestad gabacha don Luis XV de Borbón hasta que éste se murió. Entonces, d'Eon decidió retirarse, pedir una pensión a su sucesor y dedicarse al ocio. El nuevo rey le comunicó que aceptaría dicha petición si aquel admitía ser mujer y acallaba de este modo los preocupantes rumores que llegaban desde Rusia.
A d'Eon, que ya le había cogido el truco a eso de cambiar de identidad, no le importó demasiado, cobró la pensión, consiguió un aumento de la misma destinada a comprarse su nuevo y femenil guardarropa y vivió como mujer el resto de su vida. Para suplementar sus ingresos daba exhibiciones de esgrima y contrataba la publicación de autobiografías que después no escribía, para aliviar la soledad y tener alguien con quien charlar, se fue a vivir con una viuda inglesa, una tal señora Cole, en cuya casa murió el 21 de mayo de 1810.
Tras el óbito, unos médicos decidieron examinar su cuerpo para acabar con las dudas; a fin de cuentas había más de una puja abierta en las casa de apuestas londinenses. El veredicto fue concluyente: Charles-Geneviève tenía todo lo necesario para ser Charles y sin queja posible respecto al tamaño.
No sé por qué sospecho que, si hubieran preguntado a la señora Cole, se hubieran ahorrado la autopsia.
miércoles, noviembre 15, 2006
El dictador de visita
África ha hecho grandes aportaciones al oficio de tirano: Mobutu, antiguo dictador del Zaire, esquilmaba el país con una mano mientras se vestía de leopardo con la otra; Idi Amín Dadá, en Uganda, aprovechó un ratillo libre para proclamarse "Rey no coronado de Escocia y Conquistador del Imperio Británico"; Mengistu, en Etiopía, enterró al emperador Haile Selasie debajo de su retrete para que el fantasma del monarca no pudiera atormentarlo; Bocassa, mandamás centroafricano, hizo honor a su nombre merendándose a varios conciudadanos...
Al lado de aquellos angelitos, Teodoro Obiang N'guema, preboste de nuestras antiguas colonias guineanas resulta un dictador de lo más soso. Cierto que fusiló al dictador anterior (quien, por cierto, era su tío), cierto que encarcela opositores, diezma tribus rivales y amaña oposiciones, pero eso poco menos que va en el cargo. Por cierto, ahora que he mencionado las elecciones, cuenta el rumor, que cuando hay que elegir presidente de Guinea Ecuatorial, la gente se interna en la selva o se va a pescar a mar abierto porque si te echa mano la policía o el ejército te tienen votando todo el día por Don Teodoro en cada uno de los colegios electorales de la provincia, cosa, al parecer, bastante cansada. Pero de ahí no pasa, se conoce que con ser Presidente de la República, suprimir derechos civiles y mangonear a manos llenas le vale. No necesita la corona de los Estuardo, los modelitos de leopardo o enterrar emperadores debajo de su letrina. Un estadista razonable y moderado el tal Teodoro.
Debe ser por esa moderación que tanto exhibe por lo que lo invitamos a España, lo recibimos con honores, lo llevamos a banquetear con el Rey y a charlar con el Presidente del Gobierno. El hecho de que en la costa de Guinea haya petróleo y gas natural a manta de Dios no puede haber influido lo más mínimo. Esas cosas, bien sabido es, sólo nublan los principios a la hora de invadir Irak.
