Mi hermano y su mujer son una pareja desprendida y generosa. Ayer, al final de la cena, dejaron bajo la tradicional conífera de plástico un regalito para cada uno de los asistentes. Un detallazo, sí, pero por completo contrario al espíritu y tradición de mi familia. Conforme a la ideología utilitarista manchega de mis consanguíneos un regalo está bien hecho si su receptor pensaba adquirirlo en el Caprabo en los tres días siguientes a la entrega. Dicho de otro modo: ¿Para qué regalar flores si puedes comprar macarrones?"
El comportamiento de los Starbuck y su insólito desviacionismo monista (de comprar cosas monas, esto no tiene nada que ver con Leibniz) ha provocado la desazón en mi abuela, que ya los ve pereciendo de hambre y frío como la cigarra del cuento. Tratando de atajar estos inopinados gastos les propuso ejemplos a seguir:
- Pero si no hace falta que traigáis nada. Mirad el tío, que viene aquí a comer cada dos por tres. ¿Acaso trae algo?
Aquí es donde mi grande bocaza sintió la inexcusable necesidad de intervenir:
- Pues sí que trae: mucha hambre y un tupperware.
No debería haberlo dicho, lo mismo hoy me racionan los polvorones, pero es que mi tío es una figura de gran vigor ahorrativo y hubiera sido injusto escatimarle méritos.
lunes, diciembre 25, 2006
Generosidad
domingo, diciembre 24, 2006
Del análisis inductivo
Entre las facultades de la mente humana la capacidad de análisis es una de las más meritorias y útiles, pues permite descomponer la realidad en patrones simples y leyes fijas que sinteticen el comportamiento del mundo y lo hagan predecible. De este modo, el análisis inductivo permitió a Newton describir y predecir la órbita de los astros con notable precisión.
En cambio, a mi madre, los astros le traen por completo al pairo: mientras tengan su habitación ordenada y avisen si vienen a cenar pueden orbitar a placer sin que ella objete nada. Mi querida progenitora prefiere centrarse en la antropología: las motivaciones, comportamiento usos y costumbres del ser humano, que es ciencia mucho más dificultosa.
Pero no crean que por eso se va a detener. Las dificultades que detendrían al hombre corriente son vigorosos estímulos para la mente superior. Hoy, a los postres, mientras pelaba una naranja con la sencillez innata a los verdaderos genios, mi madre ha modelizado el comportamiento navideño de la especie humana en una sola frase:
"En estos días todo el mundo te desea felicidad, alegría, paz y amor por una razón principal: es gratis."
Y sí, antes de que lo pregunten, Sancho Panza era de mi pueblo.
viernes, diciembre 22, 2006
Vacaciones apocalípticas
No sé que libros leerá mi preparador en sus ratos libres, pero yo apostaría por el Apocalipsis de San Juan. No es que el hombre tenga visiones, aunque con diez energúmenos seguidos chillándole el usufructo en la cara no sería tan extraño. Lo que ocurre es que hoy me ha anunciado mis vacaciones del siguiente modo:
- Te digo que no estudies hasta el día dos enero, que te alegres y disfrutes con la familia, pues ya no volverás a tener descanso.
Yo, que le conozco, ya sé que no anuncia mi condenación eterna sino que habrá exámenes en verano y que eso me arruinará cualquier intento de festejar la Semana Santa o irme a la playa en Agosto. En cierto modo, son buenas noticias: para examinarme estudio, al fin y al cabo.
Claro, que oídas en semejante tono apocalíptico, acojonan lo suyo.
jueves, diciembre 21, 2006
Urraca es nombre de mujer
Hace ya bastante tiempo dediqué un par de entradas a nombres científicos puestos con una cierta mala idea o falta de tino. La verdad es que podría haber añadido algún ejemplo más, como el del hongo llamado Ityphallus impudicus (literalmente "impúdico falo erecto") o el del pobre pato arlequín, al que algún biólogo simpaticote bautizó como Histrionicus histrionicus. Total, el pato no iba a demandarlo por injurias.
Pero bueno, dejemos al ánade tranquilo, que esta entrada va a hablar de otro pajarraco con mala suerte en la denominación: la urrraca. No es sólo que en castellano tenga un nombre espantoso, es que, en más de un lugar, se le ha puesto conscientemente y con muy mala idea, nombre de mujer. Ya se lo anticipo, Malena será nombre de tango, pero, desgraciadamente, Urraca es nombre de mujer.
Empecemos con los ingleses. Los ingleses le cogieron el nombre a los romanos (pica) que con el tiempo derivó en pie. Pero comoquiera que el bicho tiene tendencia a armar jaleo, reunirse en grupos, robar objetos brillantes y, en general, dar la lata, los paisanos del lugar empezaron a llamarla de otro modo. Tomaron uno de los nombres de mujer más típicos de la época (Margaret), se conoce que las inglesas de la época eran unas pajarracas bastante insoportables, lo pusieron en diminutivo (Mag) y empezaron a llamar al bicho "magpie". Marga la urraca, vamos, nombre que hasta hoy conserva.
En España pasamos de la raíz latina (salvo en algunos lugares de Castilla, donde aún se la llama picaza) y le cascamos el poco caritativo y onomatopéyico nombre de urraca. Bueno, por esta vez, las mujeres se libraron, dirán. Pues no, resulta que Urraca, derivada esta vez la palabra de una raíz germanica relacionada con la riqueza, era uno de los nombres de pila femeninos más frecuentes entre la nobleza local. En Castilla y Portugal hubo hasta reinas que llevaron el nombre. Nombre que, loado sea el Señor por ello, no prospera mucho en nuestros días.
No obstante, en mi rinconcito de Toledo, la gente no llama al pájaro ni "urraca" ni "picaza". Allí, por un razonamiento que intuyo paralelo al de los ingleses, al ave se la denomina por el diminutivo del nombre de pila más común entre el paisanaje femenino. Dado que éste es María, las urracas, por aquellos pagos, son "maricas". Mejor dicho, se les llama "maricas", que lo otro es cuestión muy íntima y que sólo a ellas les incumbe.
Después de tanto ensañamiento nominal lo menos que podían pedir los pobres pájaros es un nombre científico digno y elegante que les resarciera de los daños morales. Pues esperen sentados. ¿Recuerdan que les dije que en latín urraca se decía pica? ¿Sí?
Pues el nombre científico sigue la tradición. En fino y sabihondo, urraca se dice Pica pica, como los polvos.
miércoles, diciembre 20, 2006
Revolucionarios

Ayer sorprendí una conversación entre el presidente y el vicepresidente de mi comunidad de vecinos (y no, no estaba espiando, lo que ocurre es que el "vice" es mi padre y conspiraban en el salón de casa). Pero parentescos al margen lo que oí fue inquietante. Mi querido progenitor, ligeramente exaltado, comentaba:
- No te engañes. Para que se pueda hacer la revolución es necesario primero que el pueblo pase hambre.
Ignoro si pretenden transformar la Junta en Soviet Supremo o si, por el contrario, es una conjura para fusilar al portero en el cuarto de contadores, pero, qué quieren que les diga, a mí esto me da miedo. Al menos por dos razones:
- La primera que ya paso bastante hambre por las restricciones alimentarias que mi madre hace en nombre de la salud como para ver con buenos ojos que se bloqueen los envíos de alimentos en las fronteras del portal.
- La segunda, si cabe, es más grave. Esto de las revoluciones acostumbra a salirse de madre a las primeras de cambio y preparar oposiciones es una actividad notablemente contrarrevolucionaria y burguesa. De ahí a que te llamen desviacionista y trostkista hay medio paso.
En fin, lo mismo debería repasarme la letra de "La Internacional", por si las moscas.
martes, diciembre 19, 2006
Servicios, favores y recompensas
Se rumorea en la villa y corte, los cortesanos somos una banda de porteras, que la explicación más probable de la lenidad con la que la administración trató a Air Madrid hasta hace unos días estriba en que uno de sus directivos se encalomaba con gozo, frecuencia y aprovechamiento a la subdirectora general de Explotación del Transporte Aéreo. Según cuentan, mientras que la compañía era incapaz de satisfacer unos mínimos requerimientos de seguridad, solvencia y calidad de servicio, el directivo en cuestión satisfacía a la subdirectora de marras con servicios seguros, solventes y de inmejorable calidad. Una cosa compensa la otra, a lo que se ve.
No sé si el rumor se probará verdadero, no estoy demasiado versado en al vida amatoria de las próceres gubernamentales, pero resulta creíble: a fin de cuentas, esto de hacer negocios en el catre de los poderosos tiene su larga tradición.
Así, a bote pronto, se me ocurren algunos ejemplos. Por estas tierras, Manuel Godoy, extremeño fortachón y factotum de Carlos IV consiguió forrarse el riñón mediante el expeditivo medio de pasarse a la Reina por la piedra. Las malas lenguas afirmaban que el Rey también se unía a la fiesta de vez en cuando, pero ésto último dista de estar probado: ya les he dicho que los madrileños somos un poquitico maledicentes.
Pero oigan, que esto no es exclusivo de las Españas. Los ingleses, tan estirados ellos, también han dado sus malos ejemplos. Así, durante el reinado de Eduardo II (1307-1327) un tal Hugo Le Despenser pasó de ser un pequeño noble de escasa monta a ser el hombre más poderoso e influyente de Inglaterra. ¿Que quién era el tal Hugo? Sencillo, el tipo que le ponía el culo a Eduardo como la bandera del Japón.
Pero debe de ser que esto de fornicarse a quien sea a cambio de prebendas forma parte de la naturaleza humana, porque si nos salimos de Europa, tres cuartos de lo mismo. Así, el equivalente chino de Romeo y Julieta, la historia del emperador Xuanzong de Tang y la bella Yang Guifei, no es sino una historia de corrupción masiva embellecida por los poetas. Se conoce que "tráfico de influencias" no tiene buena rima en chino. El caso es que la tal Guifei, a cambio de cepillarse al emperador colocó a todos sus primos en lo más alto de la administración y éstos, a su vez, colocaron el presupuesto imperial en sus bolsillos. Quid pro quo, que se dice.
Pero bueno, dirán, ¿es que en la historia siempre ganan los sinvergüenzas? Pues miren, siempre, siempre, no. De hecho las tres historietas acaban con el castigo de los culpables:
- Carlos IV, su mujer y su amante acabaron sus días exiliados, olvidados y arruinados .
- Xuanzong perdió su imperio en una revuelta popular motivada por tanto abuso. Su suerte no estuvo tan mal: Yang Guifei y sus primos acabaron colgando de sendos árboles, lo que es notoriamente más incomodo
- Claro, que peor fue lo de Eduardo y su amigo Hugo. A Hugo lo colgaron, castraron, destriparon y descuartizaron. A Eduardo, por eso de que los reyes merecen un trato más educado lo despacharon introduciéndole un hierro candente "por do más pecado había". Los ingleses, que tuvieron un medievo muy creativo.
Pues ya lo ven. Lo mismo va a resultar que, después de todo, encalomarse al jefe no compensa.
lunes, diciembre 18, 2006
Obsesiones

Cada cual tiene sus manías y obesiones. Las de mi madre, últimamente, son mi peso, que según ella crece, y mi pelo, que ella piensa que disminuye. Ayer estaba ella en pleno furor antialopécico cuando me permití añadir un comentario de pasada:
- Desde luego, mamá, mira que puedes llegar a ser obsesiva.
- ¿Obsesiva? ¿Yo? Pero si lo único que he hecho ha sido mirarte el pelo y luego me he puesto a buscar fotos de tu padre cuando era como tú, ver cuanto pelo tenía, buscar fotos tuyas con la misma edad e irlas comparando una a una para comprobar que te estás quedando calvo.
- Claro y eso es lo que la gente despreocupada, tranquila y no obsesiva hace para entretenerse los domingos por la tarde. Me pregunto de dónde sacarán gente para llenar los estadios de fútbol. Debe de ser que abren los manicomios o algo así.
- Mira que eres borde. Deja de refunfuñar y agáchate, que te voy a echar el crecepelo.
En fin, comprobado por las investigaciones antedichas que no he heredado la frondosidad capilar paterna, será que me ha tocado el gen obsesivo-indagador por vía de madre. Tendré que revisar las fotos de mis ancestros a ver si sale alguno censándole a sus allegados la población pilosa de la coronilla.
