Estaba reparando el desgaste ocasionado por una larga mañana de estudio dominical mediante la ingesta de filetes a la plancha, cuando, asombrado por la calidad y ternura del producto, indagué sobre su origen:
- ¡Qué ricos! ¿De dónde los has sacado?
- Son del carnicero, pero no me acuerdo de cómo se llama el corte. Normalmente no los tiene a la venta, pero, como hay confianza, se los saca de dentro.
Tienen razón en Papúa. La ternera está bastante buena, pero a la carne de blanco no le llega nada.
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