martes, septiembre 11, 2007

De banderas y confusiones

Como estos días se lleva mucho lo de pelearse a cuenta de la exhibición de banderas, ya se enarbolen en ayuntamientos vascos o en festividades catalanas, voy a contarles una añeja historia de enseñas y peleas que les distraiga un poco y les quite las ganas de apedrear al vecino.


Cuando, en febrero de 1861, los estados esclavistas del sur de Norteamérica se escindieron de la Unión, se encontraron con un pequeño problema de identidad. Su bandera era, en principio, la misma que la del Estado que acababan de abandonar, la popular bandera de las 13 barras y, por entonces, 33 estrellas:



Como sobraban un montón de estrellas y copiar la vieja bandera de 1776 hubiera quedado un poco rastrero, las mentes inquietas del sur se pusieron a cogitar y un tal Nicola Marschall, prusiano de nacimiento y pintor de oficio diseñó la primera bandera de la confederación barajando un poco los elementos de la anterior. El resultado, bastante vistoso, fue el siguiente:


Sin embargo, en cuanto empezaron los cañonazos, los militares confederados descubrieron un terrible inconveniente de la nueva enseña. A larga distancia no había manera de diferenciarla de la bandera rival. Como no era cuestión de disparar primero y preguntar después, no le fueras a reventar el antifonario a tu inmediato superior, se empezó a discutir la necesidad de cambiar el diseño. Mientras los políticos decidían, un avispado militar, William Porcher Miles, ayuda de campo del general Toutant de Beauregard diseñó para sus tropas una bandera de combate propia que no pudiera confundirse con facilidad. Así nació el célebre estandarte de combate de la Confederación:


No obstante la enorme aceptación del diseño, los políticos se resistieron a dejarlo tal cual. ¡Estaría bonito que alguien más que ellos pudiera decidir la bandera nacional! En 1863, con la guerra en pleno apogeo, el Congreso de la Confederación aprobó un nuevo estandarte:




Ciertamente, la nueva bandera no ofrecía posibilidades se confusión. No las ofrecía si soplaba el viento. Cuando la atmósfera estaba calmada y la tela colgaba flácida del mástil el extremo blanco tapaba el resto y parecía que las tropas sececionistas se estuvieran rindiendo en masa. Pues bien, a nuevo problema, nuevo diseño. El 4 de marzo de 1865, se aprobó el definitico diseño del pabellón sudista:


Bueno, ya nadie podría pensar en rendiciones masivas los días de calmachicha. Si soplaba el viento se veía el pabellón entero, si no soplaba se veía la tela roja. Una auténtica lástima que para entonces ya hubieran perdido la guerra. El día 1 de abril de 1865, 26 días después de aprobar la bandera, la capital rebelde, Richmond, cayó en manos del general Ulysses S. Grant.
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Lo que ignoro es si aquel día soplaba el viento.

10 comentarios:

Esther Hhhh dijo...

Si cuando yo digo que tanta tontería con la bandera no debe ser buena... Ni con las guerras ni con leches en vinagre... Tanta tontería leche.... Y mientras el polo norte deshaciéndose, ainsss a este paso no les va a quedar trozo tierra para clavarlas.
Ea, tengo el día rebelde, revolucionario sin causa y rebotado...

Besitosssssssssssss

Anónimo dijo...

Desde el más puro agnoscitismo en materia de nacionalismos, catalana de nacimiento y baturra de origen, te puedo decir que el tema siempre levanta ampollas, entre quienes lo sienten, y quienes no lo sienten. Solo he oído a una persona que me conveciera cuando defiende el nacionalismo - y encima se autodefine como radical - y es Lluis Llach. Desde la más fiel coherencia, la lucha permanente pero pacífica, y la crítica política constante, moleste quien moleste. Yo no lo vivo como algo mío... pero a quien le duele, le duele, y sino por qué tanta discusión?? Valdría la pena que pudierais ver el último concierto que dio en Verges (Concert de Comiat, Concierto de Despedida). Su música en vivo impresionante, sus comentarios, históricos. Él hubiera podido pintar una bandera con su música. Pero como los del sur, los catalanes también hemos-han perdido todas las guerras. Su derecho al nacionalismo no se basa en su poder de dominación por la fuerza, eso está claro. Como muetra un botón - no sé si se entiende mucho -:
http://es.youtube.com/watch?v=aMN4mMYRcS4

Cattz dijo...

Curioso es que seguían rehaciendo los diseños cuando tú y yo ya estábamos en la EGB XD
Como bicho nacido en un lado y medio criado en otro, lo de las banderas sólo tiene un posible significado para mí: seguro que si tengo frío puedo abrigarme con alguna.

Achab dijo...

Esther:

Bah, en el Polo Norte tierra hay poca. Peary la clavó en el hielo y se sospecha que se equivocó de lugar.

Lou:

¿Ese no fue el concierto en que abuchearon a Montilla hasta quedarse roncos?

Cattz:

No se te pasa una, leñe. Pura inercia al escribir 1865.

¿Y no sería mejor abrigarse con tu prima, mismamente?

Isabel Burriel dijo...

je, je, muy bueno.
¿Un poco tontos, no?

Zifnab dijo...

:-)

Es la mejor demostración que he leido del valor de una bandera

Drexler decía (que decía Drexler???) algo decía sobre las banderas. Algo chulo que buscaré otro día, porque ahora tengo que concentrar mis energis en currar y en comprar champiñones.

Este post lo deberían poner en las escuelas. No es que fuera a servir de mucho pero por lo menos que no fuese por no intentarlo

Se feliz

Achab dijo...

La interrogante:

Bueno, el problema del viento no era tan fácil de prever. Además, estaban muy ocupados luchando una guerra imposible de ganar (y que casi ganaron)

Zifnab:

Sí, esa canción se la he oído... creo que es la del moro judío que vive con lso cristianos, pero no me acuerdo de lo de la bandera. preguntaré por ahí.

Tamaruca dijo...

:D

Me has hecho recordar de la cual me avergüenzo especialmente: en una ocasión, fin de semana familiar, mi tato y yo, jugando con mis sobrinos, empezamos a dibujar y colorear banderas. "Hazme la de España", dijo el niño. Así que Tam se pone rauda a dibujar una bandera con 3 barras verticales de colores rojo-amarillo-rojo. Cuando mi tato la vió se horrorizó (lógicamente) y me gritó: "¡Burra, así no, al revés!" Así que Tam volvió a dibujar una bandera con 3 rayas verticales y colores amarillo-rojo-amarillo.

Partiendo de esta base, estoy dispuesta a discutir sobre banderas todo lo que haga falta y más, como no.

Besito.

Cattz dijo...

Abrigarse con mi prima no es una opción, suelo estar a 2000 kilómetros de distancia media. Además, aunque sea considerablemente más alta que yo, sigue siendo una mujer de mi familia y, por consiguiente, friolera.

Zorro de Segovia dijo...

¿qué modelito hubieran elegido aquellos a los que enterraron cubiertos por una de ellas?