viernes, septiembre 14, 2007

Los amigos de Terencio

Una de las polémicas más vanas que ha prodigado esta semana de variadas exaltaciones nacionalistas la ha protagonizado el actor catalán Joel Joan. Don Joel considera, supongo que de buena fe, que el camino más directo hacia la felicidad de sus conciudadanos pasa por la secesión de su terruño natal. No es que esté yo muy de acuerdo con la idea, pero mientras el método de secesión no implique despanzurrar a nadie, es una postura tan respetable como cualquier otra. El caso es que el buen hombre, en ejecución de sus ideas se prestó a leer un comunicado independentista estandarizado de esos que culpan a España de la extinción de los dinosaurios, la epidemia de filoxera, la gota fría y las lesiones de Ronaldinho. Hasta ahí todo normal, pero en un momento de exaltación, el orador decidió añadir una frase de su propia cosecha que parecía dar a entender que se consideraba amigo personal de ETA y Batasuna.

Por estas tierras no hace falta mucho más combustible para encender una buena hoguera. Un par de horas más tarde el tipo ya era portada de varios diarios digitales que, desde un punto de vista o el contrario, glosaban sus palabras. El tal Joel se debió asustar ante la repercusión de las mismas y, al día siguiente, publicó un desmentido en el que aclaraba que, si bien sigue siendo partidario de la independencia, la República Catalana y todas esas cosas, los asesinos de la chapela no son ni sus amigos, ni sus compadres ni sus colegas y que si se los cruza en la calle lo mismo ni les saluda. Mucho mejor así, la verdad. A ver si aprende la lección y la próxima vez que se le caliente la boca se limita a recitar "L'Atlantida" de memoria que es mucho más cultural, menos ofensivo y relaja una barbaridad. además, no compromete los contratos que puedas tener en vigor con empresarios o productores del Estado opresor.

De todos modos, esto de cambiar de amigos cuando te amenazan con denuncias, tiene una larga y no demasiado honrosa tradición. El supuesto contrario es, en cambio,mucho menos frecuente.

Cuando Tiberio decidió prescindir de su poderoso ministro Aelius Seianus por el expeditivo medio de cortarle la cabeza se desencadenó en Roma una auténtica depuración en masa de los amigos y conocidos del descabezado mandamás. Comoquiera que los denunciantes tenían derecho a una porción de los bienes de los condenados por traición, los amigos de Seianus fueron denunciados uno por uno, desplumados, descabezados y arrojados al Tíber. Tal persecución era notoriamente injusta, pues el principal amigo del ejecutado, durante las dos décadas que duró su poder, fue el propio Emperador.

Sin embargo, como nadie tenía los dídimos de recordárselo, las ejecuciones seguían su curso. Así hasta que un caballero romano, Marcus Terentius fue llamado a declarar. Su locución de defensa, que comenzaba admitiendo su amistad con el traidor y terminaba pidiendo una sola ley para el Emperador y sus súbditos, es uno de los momentos de mayor dignidad personal en todo el sombrío reinado de Tiberio. Especialmente célebre es su fragmento final, "Insidiae in rem publicam, consilia caedis adversum imperatorem puniantur: de amicitia et officiis idem finis et te, Caesar, et nos", que, traducido, viene a significar "castíguense las insidias contra el Estado y las confabulaciones criminales contra el Emperador. Pero en materia de amistad y sus obligaciones, una misma regla nos absuelva, Cesar, a nosotros y a vos."

Sorprendentemente, no olvidemos que se acababa de declarar amiguete de uno de los más corruptos criminales y traidores ministros que conoció el Imperio, Terencio fue absuelto. Conforme abandonó el Senado, el acusado desapareció para siempre de la Historia con la cabeza aún sobre los hombros y el dinero intacto en la buchaca. Claro que, como alguien tenía que pagar el pato, las molestias y las costas, sus acusadores fueron desplumados, decapitados y arrojados al río.

Por una vez, asómbrense, la dignidad pagó mejor que el crimen.

Por una vez.


P.S. Si alguien está pensando que insinúo que algunos de los que ahora se rasgan las vestiduras por los amigos que declara tener el tal Joel estaban, hace unos meses, llamándolos "hombres de paz", puede seguir pensándolo.

5 comentarios:

Hans dijo...

Ah, encantos de la indignidad. Es curioso que, aún muerto, aquél que careció de dignidad, decencia y vergüenza seguirá siendo semejante basura para siempre. Más curioso es que aparezcan sucesores del mismo jaez. No aprenden. De hecho, ni siquiera aprenden a leer.
Por cierto, yo insisto: que Cataluña, en 1714-1717, no era si no un trocito de la CORONA DE ARAGÓN. Parece que los secesionistas no han leido nada de Historia (Salvo 'La catedral del mar', o así)

Cattz dijo...

Pero Hans, ¿quién quiere ahora acordarse de la Corona de Aragón? Pero si Teruel es más famosa por su "inexistencia" que por sus amantes, sus jamones o cualquier otra cosa que haga que los lejanos vecinos la podamos recordar a gusto. Una lamentable campaña de publicidad ha hecho quedar a los maños como gritones e incultos agricultores, igual que a los andaluces como graciosetes y fiesteros, a los madrileños como chulos engreidos y a los canarios como indígenas aplatanados. De Cataluña llegan dos cosas: independencia desconsiderada (visto por el resto del reino, ojo) y cultura cosmopolita. Pero que son listos como el hambre ni el más aplatanado canario lo duda, y no veas el complejo de inferioridad que se crea.

Anónimo dijo...

Qué manía con la independencia catalana... veniros que os invito a un pan con tomate y verais que no es pa tanto... si además ni siquiera pedimos cambiar de moneda....jijijiji

Hans dijo...

No, no, no se me malentienda: Cataluña es un lugar admirable y, como pueblo, los catalanes merecen todos los respetos. En la línea con lo que dice Lou, además, en CAT se come de cojones (y tienen una cantidad im-pre-sio-nan-te de vinos excelentes, no sólo cavas y blancos, si no también tintos). No pocos catalanes me honran con su amistad. Entiéndaseme, pues. A mí lo único que me jode es que se deforme y se falsee la Historia, nada más. El hecho de la potencial independencia es cosa diferente: que no se busque justificación histórica -que no la hay- y que se centren en la cuestión meramente política... y económica, claro ;-D.
Te diré, de todos modos, Cattz, que no son pocos los catalanes que consideran que la campaña desatada por Zapatos y, más en general, la imperialización del catalán está teniendo un efecto nefasto, provincianizante, sobre una parte de España que era precisamente la más cosmopolita: hoy BCN es menos 'eso' que hace quince años. No lo digo yo, es una afirmación vertida en una reunión de ejecutivos y abogados catalanes. Claro que no había ningún Joel Joan de esos entrellos, nadie que viva de las subvenciones ni nadie de esos que han sacado oposiciones por delante de gente mejor preparada gracias a hablar la lengua en cuestión.

Achab dijo...

A toda la marinería:

Si no estuviera yo amarrado al duro banco les llevaba a un restaurante de Castelló de Ampuries que se come que es un gusto.

Comidas, por cierto, que se culminan con un vinillo dulce de la tierra que es uno de las mejores invitaciones a la siesta que conozco.