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martes, noviembre 17, 2009

Funeral Vikingo


Mis conocidos no paran de repetirlo:

- No te agobies tanto. Con tu curriculum, encontrar trabajo, es sólo cuestión de tiempo.

Tienen razón. Es una cuestión meramente temporal. Tenía que haberlo buscado hace cuatro años, cuando mis méritos académicos no estaban aún caducados y podían todavía seducir a alguien.

En fin, en cuanto coleccione media docena más de amables cartas sugiriéndome que me vaya a escardar cebollinos tiernos, las apilo sobre mis dos títulos universitarios, el Premio Extraordinario Fin de Carrera y los restos de edición de mis publicaciones y le hago un funeral vikingo a mi carrera como jurista.

domingo, noviembre 01, 2009

Disculpen el arrebato

Sé que el arrebato lírico no es género habitual en estás páginas, pero si hubieran visto cómo estaba esta tarde el Retiro lo entenderían mejor.

Madrid, que es una ciudad para el invierno, para cielos de hielo azul y mañanas de viento, tiene una tensa relación con el otoño. A veces lo niega prolongando el verano; a veces lo oculta anticipando el invierno. En ocasiones, sin embargo, el otoño se presenta sin que nadie lo llame y esta destartalada capital de la estepa abre insospechadas ventanas a lejanos paisajes caducifolios o a suaves vistas romanas de Camille Corot.

Advertidos están. Si no tienen el cuerpo para seguidillas mediocres, vuelvan ustedes mañana. Esta noche el cuerpo me pide versos y versos tendrán.


Castaños del Retiro,
Madrid, otoño.
Cuando la brisa sopla,
llovizna oro.
.
Cipreses de pantano
sobre el estanque.
Cuando el viento los mece,
llovizna sangre.
.
No se preocupen mucho por mí. En cuanto lea los periódicos del lunes me rebrota la mala leche.