Hace cosa de un mes, Fernando*, me traspasó un meme literario. Como soy muy dejado lo aparqué en el cajón de trabajos pendientes y se me olvidó. Pero comoquiera que hoy sí me he acordado voy a responderlo.
Consiste en tomar el libro que se esté leyendo, abrirlo por la página 123 y citar la quinta frase. En mi caso, echaré mano de los libros que estoy leyendo, pues tengo la perniciosa y esquizofrénica costumbre de tener siempre más de uno entre manos.
Las antedichas quintas frases son:
"En virtud de su alianza acudieron en ayuda de los atenienses jinetes tesalios que durante la acción se pasaron a los lacedemonios."
"Les embaleurs ukrainiens entraînaient leurs charges vers ces tas et les forçaient à s'allonger dessus ou à côté; les hommes du peloton s'avançaient alors et passaient le long des filles de gens couchés presque nus, leur tirant à chacun une balle de mitraillette dans la nuque; il y avait trois pelotons en tout."
"Algunos pacientes comprendían esto, tenían premoniciones... pero otros no."
Precioso: guerras, enfermedad y ejecuciones. Debería escribir algo que me rehabilite como persona medio normal. Ah, ya sé:
"Artículo 123:
El reconocimiento de un hijo mayor de edad no producirá efectos sin su consentimiento expreso o tácito."
Por lo menos en ese no se muere nadie.
P.D.: ¿Alguien se siente tan deliciosamente friqui como para ser capaz de identificar los fragmentos citados?
El primero lo ha identificado correctamente Suri-Kata. En efecto se trata de la "Historia de la Guerra del Peloponeso" de Tucídides.
El segundo es más complicado. Os dejo como pista que ha sido la gran sorpresa editorial del año 2006 en Francia, donde ha ganado un prestigioso premio literario que lleva el apellido de dos ilustres hermanos, literatos franceses decimonónicos. Para más inri, el autor no es francés, luce pendiente de arito en el lóbulo y vive en Barcelona.
Sobre el tercero valgan como pistas que no es una novela, que el autor es un célebre neurólogo clínico estadounidense y que el título es sumamente sorprendente, casado y con sombrero.
La última cita, cómo no, es el artículo 123 del Código Civil. Punto friquiencantador para Anita.


