jueves, mayo 12, 2011

Felicidades a mí, felicidades a mí....

Ya pueden empezar a felicitarme el cumpleaños, que hasta dentro de veinticuatro horas no me conecto y, conste, pienso enfadarme mucho si me topo con menos de... de... de una felicitación y media.

Avisados quedan.

martes, mayo 10, 2011

Según la costumbre

Según parece, los hijos de Bin Laden se plantean denunciar al gobierno norteamericano por arrojar el cadáver de su padre al mar. Se trata de alguien muy importante como para tratarlo de un modo tan contrario a la costumbre, afirman los rapaces.

Tienen más razón que un santo sufí. De toda la vida de Dios, cuando se te muere un pez gordo lo tiras por el retrete. Mi hermano lo ha hecho, de siempre, con los inquilinos de su pecera y nunca se le ha quejado nadie.

Desde luego, estos americanos no se enteran ni del No-Do.

Ese

En este país no estamos genéticamente dotados para los idiomas y hoy he podido comprobarlo. Como parte, bastante aburrida, de mi trabajo me he tenido que leer un porrón de páginas relativas a las malandanzas y desventuras de un facineroso caradura centroeuropeo de nombre Jürgen.

Pues bien, en trescientas páginas de sumario no hay dos personas que deletreen su nombre igual. Los hay que lo llaman Juli, Juri, Jurgi, Gurjen, Gurren, Jurren y Julen.

Ahora, mi favorito, sin duda, es el fulano que lo bautizó como Juerguen.

Puede que el tipo no se llame así, pero es un nombre que le sienta de cine.

viernes, mayo 06, 2011

Noticia Bomba

Durante años me he estado choteando de las besugadas que publican los diarios de la izquierda siniestra. Pero, seamos sinceros, los de la diestra derecha saben estar a la altura.

En Vigo también nos pasa y, que conste, por aquí ha gobernado hasta el chico de los recados.

miércoles, mayo 04, 2011

Cucú

Tengo sueño, hambre y me duele la cabeza. De estas tres cosas una tiene que ver con el exceso de trabajo, otra con el exceso de imaginación y la última con el exceso de tequila.

La lástima es que esté demasiado borracho como para explicarles lo del exceso de imaginación, porque mis desventuras con un revuelto de pollo semicrudo con calabacines y arroz basmati prometían una historia tan grande, cuando menos, como el hambre que me han hecho pasar.

En fin, que tengo una enorme mona que dormir y no va a acunarse sola. Mañana más.

martes, mayo 03, 2011

Misteriosos hombres del terror internacional

En uno de esos pasmosos alardes de sabiduría política que me marco en ocasiones y les dejan a ustedes ojipláticos de admiración y envidia, les voy a despejar la incógnita sucesoria del terrorismo islamista.

El sucesor de Bin Laden al frente de Al-Qaeda será un fulano con barba.




Me juego lo que les plazca.

lunes, mayo 02, 2011

Fin Laden

La verdad es que todo este asunto de Bin Laden es de lo más raro que te puedas echar a la cara.

Empecemos por la mansión de un millón de euros que parece un galpón de encerrar gallinas. Ya sé que Pakistan no es Beverly Hills y que por allí lo habitual es casarte con tu cabra y mudarte a un chamizo de adobe, pero un millón de eurazos por una chabola sonrojante es un timo más grande que la mezquita de Córdoba. A fin de cuentas, ¿de qué sirve ser el tipo más peligroso del planeta si al final te tima un contratista de Rawalpindi?

Sigamos por el chapuzón post mortem en alta mar. Manda truco lo de los yanquis, que se tiran diez años buscando al tiparraco ese y, cuando por fin lo encuentran, le pegan un tiro en un ojo y lo tiran al fondo del mar. Lo del tiro todavía pase, que tenian muchas cuentas pendientes entre ellos y en los USA esos siempre ha sido tradición zanjar las cuentas con plomo. Pero hombre, ya que le habían echado el guante, podían haberlo lucido un poquitico más. Aunque fuera disecado, como el negro de Bañolas.

Culminemos con que, por lo visto, el amerizaje del barbas se ha hecho por el rito islámico. ¿Pero el Islam no era una religión del desierto impenetrable? A mí, esto del funeral islámico por inmersión me suena igual que un Bar Mitzvá con chicharrones, pero si los expertos me dicen que existe, así será.

Por lo menos, ya tenemos respuesta al gran misterio de principios del siglo XXI. ¿Qué donde está Bin Laden? ¡En el fondo del mar, matarile -rile -rón!