viernes, noviembre 11, 2011

Compendio de eslóganes (IV)

Vota UPyD



Algo bueno tendrá si tanto molesta a todos

miércoles, noviembre 09, 2011

Compendio de eslóganes (III)

¡Vote Izquierda Unida!


Alguna razón habrá.

martes, noviembre 08, 2011

Compendio de eslóganes (II)



¡Indecisos! Votad indeciso.

lunes, noviembre 07, 2011

Compendio de eslóganes

Llevo vista una hora del debate entre los candidatos a presidente del gobierno y esto es más aburrido que una película coreana con guión de José Luis Garci. Esta campaña necesita alguien que la anime y ese alguien voy a ser yo.

A partir de hoy, le voy a endilgar a cada candidato el eslogan que mejor le cuadra. Comencemos con don Alfredo Pérez-Rubalcaba.



Para resucitar al muerto recurra a un especialista.

Contrate al tipo que se lo cargó.

jueves, noviembre 03, 2011

Pero que muy fea...

La crisis se está poniendo muy fea. Y no lo digo porque una turba de obreros indignados haya colgado un pelele con traje en la farola modernista de la calle Urzáiz.

Lo digo porque, a la media hora de ser colgado, ya le habían afanado los mocasines.

miércoles, noviembre 02, 2011

Arrugados

Una semana después del incidente del coche anegado, mis zapatos, que han pasado la semana colgados del radiador, han alcanzado un punto estable. Como zapatos lo tienen complicado, pero como acordeón pueden tener un pase.

No me lo tomaré a la tremenda. Los canarios llevan siglos presumiendo de sus papas arrugás con mojo. Es hora de que yo presuma de mis mocasines arrugados por remojón.

martes, noviembre 01, 2011

Aquel ritmillo

Hacer unos meses cogí la costumbre de motivarme por las mañanas amenizando mi trayecto al despacho con música adecuadamente energética y vigorosa. En concreto, tras unas pocas pruebas fallidas, concluí que el mejor era administrarme los grandes éxitos del ejército rojo. Llegaba al despacho y me ponía a darle a la tecla pensando:

- "Os voy a ajustar las cuentas, siervos del capital".

Claro que, un año escuchando en bucle "La canción de los artilleros" no hay cuerpo que lo aguante ni tímpano que lo resista; así que he renovado el repertorio y ahora bajo las calles de Vigo churrascándome la trompa de Eustaquio con música hip-hop. El efecto es, más o menos, el mismo. Ahora me siento en mi cubículo y me enfrento a la tecla decidido a vengar la opresión racial que sufren mis hermanos del guetto:

Black power, hermanos, y demandazo que te crió!