jueves, septiembre 20, 2007

Isla del Elefante


El domingo, mientras los rusos nos zurraban la badana en la cancha de baloncesto, La2, muy en su estilo, emitía un documental sobre la prodigiosa aventura polar de Ernest Shakleton. Por si andaban viendo a los peloteros les resumo la gesta.

A principios de 1915, tras quedar atrapado su barco por el hielo del Océano Glacial Antártico y sobrevivir de mala manera al tenebroso invierno polar, el explorador irlandés Ernest Shackleton, sus 27 hombres y la gata del cocinero-Mrs Chippy- atravesaron kilómetros de hielo y navegaron por el tormentoso océano del lugar hasta llegar a la isla del Elefante, un remotísimo trozo de piedra y hielo a miles de kilómetros de cualquier lugar civilizado.

Allí, el grupo se dividió. Shackleton y otros cinco avezados marinos se embarcaron en una raquítica chalupa para navegar a vela los 1.500 km que les separaban de los puestos balleneros de las Sandwich del Sur. El resto: 22 hombres al mando del segundo de a bordo, Frank Wild, y el gato, bajo su propia responsabilidad y comando, debían esperar su vuelta sobreviviendo como pudieran a 61 grados de latitud Sur.

Sorprendentemente ambos grupos consiguieron sus objetivos y toda la expedición regresó sana y salva a Inglaterra. La mitad de ellos tuvo incluso tiempo de alistarse y dejarse matar en los campos de Flandes.

El documental se centraba en la hazaña navegante de don Ernesto, pero se ocupaba poco del grupo aposentado en la isla del paquidermo. Se pueden imaginar que aquellos tipos sobrevivieron casi de milagro, resguardándose en penosos refugios, comiendo focas y guisando pingüinos. Lo que probablemente no sospecharán es el curioso y macabro sentido del humor que exhibieron en la tarea.

El primer detalle cómico fue cambiarle el nombre a la isla, que pasó de denominarse "Elephant Island" -isla del elefante- a un más apropiado "Hell-of-an-Island" -infierno de isla-. El segundo chispazo de ingenio fue la composición de una poema en honor de la expedición y su comandante, que todos recitaban a la luz de las lámparas de grasa de foca:

"My name is Frankie Wild-o.
My hut's on Elephant Isle.
The wall's without a single brick
And the roof's without a tile.
Nevertheless I must confess,
By many and many a mile,
It's the most palatial dwelling place
You'll find on Elephant Isle.
It's the most palatial dwelling place
You'll find on Elephant Isle"

En traducción muy pero que muy libre, la canción sería algo así como:

"Soy Frankie Wild y yo vivo
en Isla del Elefante.
En mi pared no hay ladrillos,
y el tejado es vacilante.
Con todo, fuerza admitirlo,
no hay casa más elegante,
ni solar más distinguido
en Isla del Elefante.
Ni solar más distinguido
en Isla del Elefante."

Me están dando ganas de ponerle música y todo. Con un solo de acordeón quedaría muy marinera.

8 comentarios:

Ginebra dijo...

Hombre, y si al abrir la boca soltara una tufarada de alcohol de ésas que matan bichos a kilómetros, pues más. Nunca he entendido por qué narices tuvieron que torturar a la pobre gata. Igual se la llevaban como posible estofadito.

GUANDARRRR dijo...

Eres un artista Achab.

Tamaruca dijo...

Voy a por la guitarra.

Anónimo dijo...

yo pongo la armónica, enga!

Sil dijo...

Y no será esto lo que tendrías que estar haciendo, en vez de tanto estudiar???

Achab dijo...

Ginebra:

No lo descarte, la exploración polar es muy dura.

Guandarrr:

Malo pero artista

Tamaruca, Lou:

Pues ya estáis tardando.

But:

¿No se pueden hacer las dos cosas?

Esther Hhhh dijo...

Yo andaba pensando unirme a vos con aquel precioso cántico: "Ron, ron ron, la botella de rooooonnnn".. Por supuesto, no os olvideis del ron. Yo creo que gracias a él sobrevivieron, vamos, casi que seguro ¿no habeis visto Piratas del Caribe, cuando mi querido Jack sobrevive gracias a él en una isla que lo unico que tenía era una buena reserva del brebaje, escondida bajo tierra? jejejejejee

Besitossssss

Achab dijo...

Esther hhhh:

El ron es un jarabe. En este barco se bebe ginebra, cerveza y vino.