Para entrar en paraíso de los culturetas es preceptivo ver con frecuencia los documentales de La 2. En cumplimiento de tal deber, mi padre y yo contemplábamos un documental sobre el arte románico en la provincia de Burgos. El presentador comentaba unos capiteles donde guerreros armados luchaban sobre caballos de muy pequeña alzada:
- Estos relieves podrían indicar que en las primeras fases de la Reconquista se emplearon caballos autóctonos de la raza losina, los cuales no suelen pasar del metro cuarenta de envergadura.
Mi progenitor, incrédulo, apostilló:
- Va a resultar que la Reconquista se hizo a lomos de poni.
- Bueno, eso explicaría por qué les lcostó tanto tiempo.
De todos modos, no pierdan de vista que en los retratos ecuestres se suele exagerar la envergadura del caballo para dar mayor empaque a la figura. No descarten, por tanto, que Babieca, el caballo del Cid, fuera una cabra gorda con especial mal carácter.
