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sábado, enero 22, 2011

Conga

En Vigo, no pican las aceras, humanizan las calles. Parecen cosas distintas, pero no lo son. De hecho, el efecto del obrón que tienen montado en mi calle es idéntico al de aquella escena de Parque Jurásico en que el agua temblaba cuando se acercaba el tiranosaurio.

Si cambias el vaso de agua por una Estrella Galicia. Y el tiranosaurio por diez diplodocus bailando la conga.

viernes, junio 11, 2010

El Tesoro


Los forasteros que visitan Madrid gustan de chotearse de la abundancia de obras que perforan la capital. Una de las bromas más recurrentes consiste en preguntar si ya hemos encontrado el tesoro. La respuesta es que no. En el subsuelo de Madrid hay más agua que dinero y si el alcalde lo tiene como un queso roído por otro motivo será.


En otros lugares, el caso es distinto. Les pondré un ejemplo que pronto me será cercano. En octubre de 1702, una flota anglo-holandesa saqueó a conciencia la ría de Vigo echando mano a un cuantioso envío de plata y oro recién llegado de las Indias. Para su desgracia, los ingleses estaban más flojos en geografía que en el arte de afanar lo ajeno. Cuando ya enfilaba para la pérfida Albión, el galeón que transportaba la guita se estampó contra las islas Cíes y en el fondo del mar se quedó.

Soy consciente de lo difícil que es construir aparcamientos en el fondo de la ría, pero no deja de ser una lástima que el ayuntamiento de Vigo se empeñe en escarbar tierra adentro.

¡Con lo bien que vendrían unos cuantos doblones para cuadrar el presupuesto municipal!

lunes, noviembre 09, 2009

Matritense Maginot


Escamados por lo mal que les había ido en la Primera Guerra Mundial, a partir de 1930, los franceses erizaron su frontera con Alemania de fuertes, casamatas, campos de minas, túneles y trincheras. El impresionante conjunto de defensas, conocido como línea Maginot en honor del principal valedor del proyecto, monsieur André Maginot, pretendía disuadir al ejército alemán de un ataque directo contra suelo francés.

A pesar del inmenso esfuerzo militar y económico, la previsión gala se mostró inútil cuando el moderno y mecanizado ejército alemán invadió los Países Bajos y Bélgica caminito de París. En tales condiciones, la línea Maginot sólo servía para inmovilizar efectivos y materiales que se necesitaban mucho más al norte.

Desde entonces, la ingeniería militar ha progresado mucho. La línea de trincheras que el alcalde Ruiz Gallardón ha mandado construir en la madrileña Calle de Serrano destaca, precisamente por su extraordinaria movilidad. Un día las trincheras bloquean una calle, al siguiente cortan la paralela. Dos semanas más tarde hay barricadas en ambas. Por sorpresa se abren al tráfico dos días después...

Lo que no me queda muy claro es si el propósito de la fortificación es evitar que el Barrio Salamanca invada Chamberí o viceversa. Será cuestión de acercarse al Ayuntamiento y preguntar.