La Cruz de Alcoraz es una figura heráldica asociada a la casa real de Aragón. Se compone de una cruz de San Jorge cantonada de cuatro cabezas de moro y toma su nombre de la batalla homónima, librada en 1096 entre los aragoneses del rey Pedro I, que estaba sitiando la ciudad de Huesca, y las tropas de Al-Mustaín II, monarca musulmán de Zaragoza. Los cristianos vencieron de modo rotundo y pronto circuló la especie de que el mismísimo San Jorge, santo batallador y de buena familia, se había unido a la escaramuza. De ahí que, en el cuartel tercero del escudo aragonés, la roja cruz del santo se sirva aderezada con las cabezas renegridas de cuatro moros.
Dentro de Aragón, el emblema, por evidente relación de proximidad a la batalla, se asocia en particular a la ciudad de Huesca. No resulta extraño, por lo tanto, que el equipo de fútbol del lugar optara por una cruz de San Jorge para engalanar su segunda equipación.

¡En mala hora se les ocurrió la idea! El Seminario Permanente sobre Migraciones Internacionales y Extranjería, (INTERMIGRA/semiex) ha comunicado su intención de denunciar la vestimenta como contraria a la normativa antiviolencia de la FIFA. ¿Por las testas agarenas? No puede ser, pues la zamarra las omite. El problema según parece, radica en la cruz, que revive memorias de las cruzadas y puede ofender a la islámica grey.
Menos mal que la asociación querellante se denomina "Seminario". Si se llamase "Madrasa" arrasaban la ciudad de Huesca para salvar el honor de Alá.



