viernes, julio 30, 2010

Con gabardina


Aparcado el tema de mis parientes y sus banquetazos, ocupémonos de la ciencia.


Un grupo de naturalistas de la Universidad de Glasgow que mataba el tiempo mirando charcos al microscopio ha topado con una singular gamba con gustos muy conservadores en el vestir. Según parece, la Triops cancriformis lleva 200 millones de años sin alterar su apariencia

Para qué cambiar lo que ya es, de por sí, perfecto. ¿Conocen alguna otra gamba que se traiga la gabardina de serie?

jueves, julio 29, 2010

¡Mamiferocéntricos!

¿Por las pobres ostras, digeridas en vida, nadie piensa dar la cara?


¡Maldito mamiferocentrismo!

miércoles, julio 28, 2010

Mumi (III)

Recuperado mi estómago, recuperemos la historia donde la dejamos.

.
Las preocupaciones de mi madre estaban seriamente fundadas. En la portada de mi tía, habilitada para la ocasión, un disciplinado pelotón de señores descamisados se dedicaba a guisar caldereta de cordero en seis enormes peroles. Para que la gente matara el tiempo encolesterolándose las arterias, dos enormes mesas repletas de alimentos flanqueaban a los pinches sudorosos. Entre el calor, la comida, el fuego y los más de cien invitados que se apretaban allí, igual hubiéramos podido pasar por un relieve rómanico del infierno que por una boda campesina pintada por Brueghel el viejo.

No obstante, como no había diablos a la vista, las cosas transcurrieron con toda normalidad. Mi madre busco refugio junto a la jarra de limonada, púsose mi hermano a exhibir a su niña, marchaba mi padre de grupo en grupo fingiendo recordar a sus paisanos y yo tomaba notas mentales de todo lo que pudiera alimentar mis chuflas.

A su debido tiempo, que no es tanto si el cordero es tierno, la concurrencia despachó el contenido de los peroles y arrojó los huesos mondos entre los guijarros del suelo. Contemplando la acumulación de restos, mi padre sentenció:

- En el futuro vendrán los arqueólogos y deducirán que en este patio se celebraban innumerables sacrificios humanos durante el bárbaro siglo XXI.

Deduzco que, según mi progenitor, un español contemporáneo es absolutamente indistinguible de un borrego. Cuanto más leo la prensa, más cerca me hallo de compartir su opinión.

martes, julio 27, 2010

Interludio


Lo que son las cosas... Justo cuando me pongo a escribir sobre indigestos banquetes mis tripas deciden escenificar la revolución francesa.


Nadie podrá decir que no investigo mis temas.

lunes, julio 26, 2010

Mumi (II)

Si la costumbre melanesia impone el banquete elefantiásico como senda a la celebridad, el uso de mis ancestros lo considera el único preludio aceptable a una boda. Seguramente, la tradición comenzó en la medievo cuando un paisano invitó a sus amigos a un montadito de panceta. A día de hoy, si una semana antes de casarte no sacrificas media docena de borregos para tupir las andorgas de medio pueblo, puedes considerarte socialmente muerto.

A mi primo le tocó cumplir con el ritual la semana pasada y a su casa nos encaminamos todos a dar cuenta del prometido festín. Mi madre, que huye de la grasa como los vampiros del ajo, veía la celebración con bastante recelo:

- ¡Que todo tenga que celebrarse comiendo! ¿Por qué nunca se celebra nada haciendo gimnasia?

- No sé, mamá, la gente suele preferir cosas que aporten un placer inmediato.

- Pues no entiendo qué placer encuentra la gente en ponerse como un fudre.

Creo que ya entiendo por qué mi padre conserva tan pocos amigos en el pueblo. Cegado por el amor a su prometida e imbuido de sus convicciones dietéticas, invitó a sus paisanos a un banquete de lechuga.

domingo, julio 25, 2010

Mumi


Cuando un nativo de la isla melanesia de Bougainville desea acrecentar su prestigio social y hacerse un nombre entre sus conciudadanos puede intentar convertirse en un mumi. Para obtener este título de honor sólo existe un camino: organizar un copioso banquete del que innumerables invitados salgan cantando la versión melanesia del "Asturias, patria querida" mientras palpan sus vientes repletos de cerdo a la parrilla y pasteles de coco.


Desgraciadamente, los desvelos de un mumi no cesan con la obtención de ese honor. En cualquier momento, un rival puede sumirlos en la más humillante vergüenza si se muestra capaz de organizar un banquete mayor. La consecuencia, no podía ser otra, es que las comilonas iniciáticas han alcanzado un tamaño que provocaría cólicos al mismísimo Gargantúa.

Amantes de la antropología, la España profunda y las calderetas de cordero, están todos ustedes de enhorabuena, en los próximos días les pienso contar como mi primo se convirtió en un mumi. Es una historia sumamente conmovedora.

Es más, aún no he empezado a relatarla y ya siento la imperiosa necesidad de comprar bicarbonato.

viernes, julio 23, 2010

Kampamendu Kosme Txurruka


Si en España ya pasan cosas muy peculiares, las que suceden en Euskal Herría suelen ser, si cabe, un poquitico más raras. Será cosa del Rh negativo, las boinas desmesuradas o cualquier otro hecho diferencial.

El caso es que en el "Campamento Txurruka", organizado en la playa de Orio por la Diputación Foral de Guipúzcoa, los monitores no se conformaron con impedir a los chavales ver la final de la Copa del Mundo de Fútbol- práctica habitual en el campismo periférico- sino que difundieron el rumor de una falsa victoria holandesa, con gol en la prórroga de Arjen Robben.

Se ignora si pretendían evitarle un trauma a los buenos niños vascongados o, por el contrario, generárselo por el bien de su formación patriótica, no fuera que con la emoción del triunfo confundiesen la nación oprimida con el Estado opresor.
.

También es posible que estas leves alteraciones de la realidad sean una tradición fundacional del mencionado "Campamento Txurruka". A fin de cuentas, el nombre deben de haberlo tomado prestado del célebre marino de Motrico, don Cosme Damián de Churruca y Elorza, que deletreaba su nombre con ce mayúscula y empezaba su apellido con che.