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lunes, mayo 24, 2010

Es la falta de amor la que llena las bibliotecas


He localizado una curiosa pintada en la biblioteca: tras describir con mucho detalle a la mujer de sus sueños, el autor ruega a ésta que le llame al teléfono que adjunta. Todo muy lindo y amoroso, pero considerablemente inútil. La pintada está escrita en la cara interior de la puerta del servicio de caballeros.

Confío en que el galán disponga de medios alternativos para encontrar a su dama. Lo peor que le puede ocurrir con su estrategia publicitaria actual es que funcione.

jueves, abril 22, 2010

En la cabeza no, que estoy estudiando

La biblioteca pública de la calle Azcona está construida alrededor de un elegante y sinuoso patio central (A). La idea, que sobre plano debía de parecer a un tiempo original, moderna y atractiva, no ha dado muy buenos frutos una vez colocados los ladrillos en su sitio.


Dejemos a un lado las goteras que se formaban en el techo de cristal. A fin de cuentas, llevan un par de años sin reaparecer. Centrémonos, en cambio, en los mostradores de atención al público. Su ubicación en el centro del patio, además de proporcionar una envidiable iluminación a los trabajadores, les expone a rematar de cabeza cualquier objeto que se precipite desde otro piso. No es cuestión baladí: si cayera una novelita breve tendríamos una anécdota graciosa; el día que caiga un tomo de la Enciclopedia Británica se producirá un nuevo ingreso en el paraíso de los bibliotecarios.
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Para solucionar este problema de lapidacion ilustrada, unos operarios cubrieron ayer el mostrador con una tupida malla (B).


A salvo el colodrillo de los bibliotecarios, dos dudas revolotean en mi sesera.
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- La primera: ¿cuántos bibliotecarios habrán resultado heridos en los veinte años que han estado trabajando sin red?
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- La segunda: ¿tanto costaba extender la malla unos pocos metros y cubrir a los opositores que vamos allí a estudiar? (C)
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Ya sería el colmo de la desdicha morir acogotado por un ejemplar del Código Civil con tapa dura y afición al paracaidismo.

martes, abril 06, 2010

Un Orden, el Orden


Si la ciencia resulta tan útil a la sociedad es porque logra convertir la imprevista variedad de los fenómenos en ordenadas manifestaciones de un sistema previsible. El bien de la sociedad exige, por tanto, que me ponga manos a la obra y desentrañe qué criterio usan en la biblioteca municipal para ordenar los tebeos.

No puede ser tan difícil como parece. A fin de cuentas, cada descubrimiento allana el camino que llevará al siguiente y en cuanto descubra por qué las historietas inglesas están en la sección de "Cómic americano" tendré la clave para dilucidar qué pintan "El eternauta" y "Mafalda" en el estante de los europeos.

Los mangas japoneses -estoy casi seguro- los ordenan por el color de la solapa.

lunes, abril 05, 2010

Chicle


Hay gente cuya falta de higiene y modales sonrojaría a una piara de chanchos. Legión son, por ejemplo, los aficionados al chicle que usan cualquier superficie ajena, horizontal y discreta para abandonar su chuchería después de usarla. Dado que la cara inferior de una mesa de biblioteca reúne los mencionados requisitos de ajeneidad, horizontalidad y discreción, no es de extrañar que el otro día regresara a casa con un rodal de chicle rancio adherido en la pernera.

Afortunadamente, mi padre sabía qué bastaba un poco de disolvente para solucionar mi infortunio. No tardó en comunicármelo:

- Tú vete quitando los pantalones que yo voy por el alcohol.

Es posible que no exista otra ocasión en que la frase pueda sonar inocente y apropiada. Me lo dice en un contexto diferente y me paso el resto de la vida en la consulta del psiquiatra.

jueves, enero 15, 2009

En la pared

Una biblioteca pública es un templo del saber. En consonancia, las pintadas que decoran sus muros presentan un toque erudito que resultaría extraño en los retretes de un campo de fútbol, o la sala de espera de una estación de autobuses. No quiero decir con esto que las paredes de la biblioteca de la calle Azcona contengan una refutación inatacable de la metafísica hegeliana o que existan en la de Nuñez de Balboa pruebas alternativas para la relatividad especial.

No obstante, si uno rebusca con calma entre los dibujos de aguerridos falos enhiestos y las antologías de pareados salaces, puede topar de improviso con un esquema del átomo, un mapa de Francia garabateado a mano o las invectivas antiplatónicas de un estudiante de selectividad.

En cambio, desde que la biblioteca abrió una sección de comics y novelas gráficas, el arte rupestre se ha enriquecido con formas de expresión más accesibles al público general.

Con ustedes, Súper-Cochi:



El marrano de acero.

jueves, abril 17, 2008

Disculpen las molestias

Por motivos ajenos a la capitanía de este ballenero, la verdadera entrada de hoy lleva un poco de retraso.
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Mientras esperan, les dejo con la impagable reflexión que alguien ha colgado en el tablón de anuncios de la biblioteca:



Tan fiable como el ADN y, desde luego, muchísimo más barato.
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martes, abril 08, 2008

El enigma de la escolarización improbable


La concurrencia habitual de la biblioteca en que me recluyo por las mañanas no es demasiado peculiar. Conforme se abren las puertas del lugar, los opositores nos distribuimos por los asientos a puestos fijos y espaciado regular. Unos pocos universitarios se incorporan después. A las once en punto, aparece un elegante anciano encorbatado, toma de la estantería un libro sobre la Revolución Francesa, lo lee durante una hora y se marcha a continuación. Despuéblase la biblioteca en el orden inverso, quédome solo, calo el chapeo, requiero el paraguas, miro al soslayo, voyme a comer y no queda nada.

Hoy, sin embargo, una adolescente de aspecto marcadamente nacional se ha sentado frente a mí. Tras rebuscar en su hipertrofiado macuto, ha extraído un manual de química orgánica y se ha puesto a estudiar. Nada raro habría en ello si el libro no hubiera estado escrito en noruego, dialecto bokmal.

Desde un punto de vista científico la cosa no tiene la menor importancia: hasta donde alcanzan mis conocimientos, el oksygen, el hydrogen y el karbon se combinan con la misma soltura con que se ayuntan oxígeno, hidrógeno y carbono... Lo que no puedo dejar de preguntarme es dónde demonios estará escolarizada esta muchacha. ¿Hay un Liceo Noruego en Madrid? ¿Le ha tocado en el reparto de plazas un instituto de Trondheim? ¿Se compró el libro en una oferta del EBay? ¿Es la sobrina madrileña de Papá Noel?

Al final resultará que tenemos lengua propia en los Madriles, Chamberí lo fundó Erik el Rojo, los primeros chulos gastaban casco con cuernos y estamos pendientes de la correspondiente inmersión lingüística y normalización dialectal.

En cualquier caso, urge reformar el Estatuto de Autonomía y reprogramar Vicky el Vikingo en versión original.
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