Hay dos frases que teme todo cónyuge con visos de mudarse al país de Cornualles: "cariño, tenemos que hablar" y "esto no es lo que parece".
Confiemos en que el indicio sirva tan sólo para identificar humanos en crisálida de cornúpeta pero que no sea extensible a los países. Se lo digo porque esta misma mañana el Presidente del Gobierno ha comparecido por sorpresa (cariño, tenemos que hablar) para asegurar a los españoles que por mucho que parezca lo contrario, los bancos españoles no necesitan intervención (esto no es lo que parece, España mía de mi corazón).
Con razón llaman a España la piel del toro....
Medialuna las armas de su frente, añadiría el poeta cordobés.
lunes, mayo 28, 2012
Como el toro hemos nacido para el luto
jueves, febrero 05, 2009
El precio justo de las cosas
- Un cartucho de tinta nº21 de HP contiene 5 ml. de tinta.
- El precio por cartucho es de 13€.
- Ergo el litro te sale a 2.600.
Yo siempre había pensado que siglas HP hacían referencia a los fundadores de la compañía: William Hewlett y David Packard. Con noticias como esta me planteo si no harán referencia a otra cosa.
En cualquier caso, para la próxima ronda de actualizaciones legislativas voy a recargar la impresora con chocolate negro fundido. Más caro no me va a salir y, en caso de hambre intensa, le puedo pegar un muerdo a la Ley de Sociedades Anónimas.
Categorías: dinero, noticiario
miércoles, noviembre 12, 2008
Abenámar
En un romance anónimo del siglo XV, Abenámar, moro cautivo, enumera al rey castellano las maravillas arquitectónicas de Granada. El tal Abenámar, que está muy bien informado, no se limita a describir los edificios sino que, además, precisa el sistema de pago empleado con los decoradores:
"[...] El Alhambra era, señor,
y la otra la mezquita;
los otros los Alijares,
labrados a maravilla.
El moro que los labraba
cien doblas ganaba al día
y el día que no los labra
otras tantas se perdía [...]"
Desde antaño, según se ve, los artistas facturan que da gusto. Menos mal que el artesano moruno labraba aquellos mocárabes, estucados y relieves sobre escayola. El artista se sacaría un buen saco de pasta, pero la escayola, quieras que no, sale barata. El célebre artista mallorquín Miquel Barceló ha requerido, en cambio, de un mejunge llamado nexópido para decorar la "Sala Alianza de las Civilizaciones" en la sede ginebrina de la ONU. El nexópido, aunque parezca balndiblú de colorines, debe de salir bastante caro. El presupuesto de la obra ronda los veinte millones de euros.
Tenían que haber contratado al de Granada. Nos hubiera salido más barato y con un islámico toque de alianza multicultural.
Categorías: Arte, dinero, noticiario
domingo, septiembre 28, 2008
¡Sorpresa!
Para sorprender a mi primito de diez años, mi cuñada depositó unas golosinas en su bolso. Se acercó al niño y le comentó:
- En mi bolso hay algo que puede que te interese. Busca y cógelo.
No se crean que fue tan fácil convencer al chaval de restituir el móvil y la tarjeta de crédito.
Categorías: dinero, mi familia y otros animales
viernes, septiembre 12, 2008
Cambio
Categorías: cocina, dinero, mi familia y otros animales
lunes, junio 30, 2008
Alegría
La alegría que un español siente cuando un tipo vestido de rojo introduce un esferoide de cuero en la meta rival se llama patriotismo.
La que siente cuando el tanto de marras le hace ganar una porra carece de nombre propio.
Pero mola muchísimo más.
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Categorías: deportistas y deporte, dinero
viernes, junio 06, 2008
Dinero, dinero
Hace unos cuantos añitos, un avispado norteamericano llamado Dane Carlson inventó una inútil pero divertida aplicación que asignaba a cada bitácora de la red un valor en dólares. Dicho valor se calculaba a partir de una serie de parámetros tales como el tráfico de la página, su antigüedad o el número de enlaces que a la misma conducen.
Picado en el amor propio introduje la dirección de este almacén de curiosidades y recibí la más humillante de las respuestas. A juicio del señor Carlson y según sus sesudos cálculos mi página valía cero dólares de chocolate con cero centavos de vellón.
Uno trata de no fustigarse mucho con estos pequeños fracasos blogueriles. A fin de cuentas, la función de esta página no va más allá de entretener mis descansos y alegrar el ocio de mis ocasionales lectores. Olvidéme por tanto de Mr. Dane y su programita para seguir metiendo el pulgar en el ojo ajeno, desempolvar antiguas consejas y, en general, "difundir la mala literatura por entregas".
No obstante, ayer, por casualidad, volví a topar con el invento del yanqui. Atrevido e inconsciente, introduje de nuevo mis datos y ¡tachán!:
My blog is worth $20,887.98.
How much is your blog worth?
Ya sé que nadie va a aflojarme la mosca y que tan pobre soy hoy como antesdeayer lo era.
No obstante, me siento vengado.
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