miércoles, julio 09, 2008

Fiestas Populares


Ya veo que no son ustedes demasiado partidarios de los sanfermines. Menos mal que la tradición patria en materia de festejos con animales es tan larga como fructífera. Veamos si esta otra festividad, perdida en la noche de los tiempos, les convence un poquito más.

En tiempos de Alfonso VI, se celebró en su Corte un curioso festejo. Adquiridos dos hermosos gorrinos a costa del erario público, fueron introducidos en un recinto vallado. Dos hambrientos paisanos, vendados los ojos y provistos de sendos garrotes, entraron a continuación. Atraídos por la promesa de adquirir el marrano que acertasen a golpear, los dos ganapanes se descalabraron a golpes para inmenso regocijo de la concurrencia y notable deterioro personal. Los tocinos, que conservaban la visión que de natural tenían y no deseaban participar en su propio apaleamiento se limitaron a esquivar con soltura a los contendientes hasta la finalización del evento.

Tan grande fue el éxito de la lidia porcina que el espectáculo se reprogramó, en los años siguientes, a cada boda, bautizo o nacimiento real. Después, sin causa aparente, se dejó de celebrar.

Quizás se quedaran sin lidiadores... Vista la naturaleza del festejo, permitan que piense que sí.
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6 comentarios:

Esther Hhhh dijo...

Pues Capi, a mí esta me gusta más. No es que disfrute viendo a dos tipos dándose de leches, pero mirad, al menos, la bestialidad humana queda entre humanos y son ellos mismos los que se matan. Lo siento Capi, pero no soporto que se haga sufrir a bichos de cuatro patas (ni de dos) en nombre ni de ningún santo, ni de ninguna supuesta fiesta.

Por cierto, Capi, ya me puse al día, la cosa empieza con el demonio que murió a manos de Narisimba o algo así...

Besitos

Céfiro dijo...

Se hacen más barbaridades en nombre de la ética que por pura maldad.

Y auguro que con los ciclos renacentistas de modas y costumbres recuperaremos festejos del tipo gladiador romano en beneficio de la fauna en general.

Salud, oh Capitán, mi Capitán.

Ginebra dijo...

Yo soy sanferminera hastá la médula. Esta fiesta de los gorrinos no me convence nada.

glenclous dijo...

Suena a piñata con patas y vida propia.

Anónimo dijo...

Tiene un resabio goyesco el evento.
Marga

Achab dijo...

Esther:

Mira que son probicheros, ustedes.

Céfiro:

Esto era más bien por mala idea.

Ginebra:

Pues un encierro de gorrinos tendría su aquel, que tienen muy mala intención.

Glenclous:

Del estilo.

Marga:

Lo da la tierra.