jueves, septiembre 10, 2009

En aceite

Mi hermano ha estado de vacaciones en el norte. Puesto que es hombre cumplido y de buenas maneras, ha regresado cargado de regalitos. A mi madre le ha caído un apetecible tarro de anchoas de Santoña, que son peces suculentos pero cada vez más escasos.


Regresados a casa mi progenitora examinó su regalo con cierta preocupación:

- Las anchoas de Santoña pierden mucho aceite.

Natural que escaseen. Estando así las cosas no pondrán demasiado interés en reproducirse.

3 comentarios:

suri kata dijo...

No sé si ya le había dicho que soy fan de su madre.

Esther Hhhh dijo...

Me encanta, Capi, vuestra madre me encanta. Debí pediros, durante mi corta estancia en vuestra tierra, que os la trajeráis de tapas y cervecitas...

¿Así que las Anchoas son gays? Claro, es que tener dos nombres distintos para el mismo pescado, uno masculino, boquerón, y el otro femenino, anchoa, confunde mucho... Y encima es que lo de boquerón... Da que pensar, ¿eh? Pero fijaos, Capi, yo siempre sospeché más de las sardinas y, sobretodo, de los mejillones...

Besitos

Achab dijo...

Suri:

Normal.

Esther:

Los mejillones son tremendos. HAsta hacen desfiles.