jueves, noviembre 04, 2010

Amor


Sostiene mi jefe que el aprecio de tus superiores se mide por la cantidad de trabajo que te endosan. Sospecho, pues, que, de un momento a otro, me va a pedir en matrimonio.

Lo peor de todo es que a tu jefe no le puedes decir que no.

6 comentarios:

Epi´tá_frio dijo...

Oh oh, creo que hubo sobredosis en las "gotitas de otro amor"... tampoco era tan literal; ahora que eso de decir un alevoso, despachador, ejecutor y matador no, pues menos. ¿Un sí? pues depende de qué tan buenos bigotes esté el jefe en cuestión... ¿qué tal un quizás, quizás, quizás...?

Babunita dijo...

Efectivamente, a un jefe no se le puede decir que no, así pues, avise usted con tiempo para la ceremonia, debo encontrar una pamela que esté a la altura de mi sangre inglesa.

Gato dijo...

Qué cuadro me has puesto, ahí, sin exagerar ni nada, jajajaj!!

Cris dijo...

Entonces tendremos que seguir buscando iglesias en Vigo, a ver si encuentra alguna que le guste para celebrar tan feliz acontecimiento.

blondie dijo...

Esperemos que sea celoso y no te permita tener amantes, porque en mi despacho tocamos a varios jefes por cabeza y el exceso de amor nos convierte en abogados orquesta

Achab dijo...

¿Se están poniendo de su parte, manga de insumisos?