jueves, diciembre 02, 2010

Apocalipsis

Me comentaba un compañero mío de trabajo que, con la cantidad de horas que pasa en la oficina sin asomar el hocico al exterior, si un día se acaba el mundo él se va a enterar con muchísimo retraso. Cuando me lo contó yo inmediatamente pensé que el flujo de comentarios de esta bitácora me ayudaría a seguir creyendo en la existencia de un mundo exterior.

Por obvias razones de silencio comentarista, es un recurso del que ya no puedo tirar.

¡Malandrines! Por su culpa ahora me da miedo salir a la calle.

5 comentarios:

Epi´tá_frio dijo...

Bueno, te contaré un secreto: Veo gente muerta. Están en todos lados -hasta en los despachos- parecen personas... y creen que están vivos...

PRIMAVERITIS dijo...

¿eso es una petición de mimos comentaristas? pues vaaaleeeee, ea, ea, mi capitancito, un besito y a la camita.

Cris dijo...

Yo es que no digo nada porque luego todo lo que diga puede ser utilizado en mi contra.

petete dijo...

La verdad es que estamos hechos unos dejados. Pero yo te leo todos los dias, que conste!

Achab dijo...

Eso está mejor, aunque visto lo de los controladores igual es demasiado tarde