martes, noviembre 01, 2011

Aquel ritmillo

Hacer unos meses cogí la costumbre de motivarme por las mañanas amenizando mi trayecto al despacho con música adecuadamente energética y vigorosa. En concreto, tras unas pocas pruebas fallidas, concluí que el mejor era administrarme los grandes éxitos del ejército rojo. Llegaba al despacho y me ponía a darle a la tecla pensando:

- "Os voy a ajustar las cuentas, siervos del capital".

Claro que, un año escuchando en bucle "La canción de los artilleros" no hay cuerpo que lo aguante ni tímpano que lo resista; así que he renovado el repertorio y ahora bajo las calles de Vigo churrascándome la trompa de Eustaquio con música hip-hop. El efecto es, más o menos, el mismo. Ahora me siento en mi cubículo y me enfrento a la tecla decidido a vengar la opresión racial que sufren mis hermanos del guetto:

Black power, hermanos, y demandazo que te crió!

2 al aparejo:

Hans dijo...

Prueba con algo más... Cómo decir? Sensato? Iba a sugerirte el himno de la Academia y marchas militares en general, pero ya te imagino planeando unos combates... Mejor The Who, The Jam y Long Ryders ( un poner).

Hans dijo...

.