viernes, octubre 28, 2011

Vidas ejemplares y pasadas por agua

Estos últimos días, menudean por los medios varias historias de chinos que, tras atropellar a un niño, se dan el dos para no tener que abonar los gastos del hospital. No crean que esto es pecado exclusivo de chinos. El ser humano, ya sea en su variedad amarilla, negra o rosada, está programado para pensar primero en su ombligo y después en los demás.

Ayer lo puede ver a veinte metros de casa. Caía el diluvio sobre mi ciudad adoptiva cuando un coche se quedó atrapado en medio de una calle inundada. El conductor, angustiado, pedía que alguien le ayudara a empujar el coche para sacarlo de allí. El público en general -más valen zapatos propios que coche ajeno- optó por mirar hacia otro lado. Por lo menos hasta que uno de los espectadores decidió carcajearse del conductor accidentado. La risotada provocó la reacción de uno de los viandantes, que, avergonzado, cesó de hacerse el sueco, dejó su paraguas en el suelo, se introdujo hasta las rodillas en el agua y se dispuso a empujar.

Un gran tipo, sin duda. Pena me da haberme quedado con su paraguas....

Aunque bien pensado, el paraguas ya era mío antes de meterme a empujar.

martes, octubre 25, 2011

Lo mejor que se ha inventado después del dóberman

Me encanta el nuevo vídeo electoral del PSOE.

Ese rapazuelo engominado que sueña con explotar laboralmente a la descendencia de su criada es, sin duda, la radiografía precisa del alumno medio de la escuela privada (en la concertada se peinan con la raya en medio) y era necesario publicitar su felonía antes de que pueda reinstaurar el derecho de pernada.

De hecho, es tan preciso y exacto el rapazuelo canalla, que me cuesta creer que no lo hayan copiado de la realidad. Si no fuera tan bien parecido, podría llegar a pensar que es uno de los hijos de Pepiño Blanco.

lunes, octubre 24, 2011

Gabinete de castigos irónicos

Cuando los partos, ese pueblo de la antigüedad con nombre de paritorio, apresó al rico romano Marco Licinio Craso, castigaron la codicia del italiano obligándole a beber oro fundido, insana tisana que le costó la vida.

A Muamar Gaddafi le gustaban mucho los rifles. O eso, al parecer, opinaban sus captores.

domingo, octubre 23, 2011

Peligro

Todo el mundo lo dice. El megatrancazo que arrastro esta semana me ha regalado -siquiera de modo transitorio- una voz grave, cazallosa y siniestra que resulta a un tiempo, varonil, atractiva y peligrosa. Una voz, en definitiva, más apropiada para Philip Marlowe que para un picapleitos de la calle Arenal.

Eso sí. En una cosa, la voz no miente. Soy peligroso. Mis bacilos vienen fermentados después de criar en el cuerpo de veinte abogados. Acercarse a mí en mi actual estado supone arriesgarse a pasar una semana entera sudando la gripe en casa.

miércoles, octubre 19, 2011

De verdad

Una mujer de unos treinta y pico años, rubia, bien vestida sale del portal de una céntrica casa de mi ciudad de adopción con un buda de metro y medio cargado en sus brazos. Lo abandona en la calle. Aparece un taxista, lo sienta en el asiento del copiloto, le abrocha el cinturón de seguridad, acelera y se va.

Estas cosas suceden en Vigo, de verdad.

lunes, octubre 17, 2011

Como en el día de la marmota

Esta mañana, en la esquina del bar Van Gogh, me he topado con un señor trajeado que era clavadito clavadito al pintor holandés. Por lo normal, estas pequeñas y surrealistas casualidades satisfacen mi inextinguible pulsión por las casualidades y demás tontunas y, en general, sirven para alegrarme el día. Hoy, el asunto Van Gogh me ha resultado un tanto inquietante.

Sobre todo, por que al echarle un vistazo a la prensa digital he vuelto a encontrarme con el pelirrojo neerlandés a cuento de una nueva biografía que niega su suicidio en Auvers. No he querido leer más, no vaya a ser que la teoría sostenga también que lo pusieron en salmuera y lo trajeron a Vigo como un bacalao del Berbés.

lunes, octubre 10, 2011

Movilidad

Mi primer teléfono móvil parecía el zapatófono de Mortadelo. Eso sí, ya fuera porque le cabía dentro la batería de un camión Pegaso, ya fuera porque lo único que podías hacer con él era llamar y mandar mensajes, tú lo ponías a cargar el sábado y ya podías pasearlo tranquilo el resto de la semana.

Esos felices tiempos, para mi mal, pasaron. Mi nuevo móvil es un chiquitín ligero y vistoso con más utilidades que un bazar chino en día de fiesta; pero tantas y tan variadas cosas hace el cacharro que la batería le dura un suspiro.

La consecuencia, bien lo imaginan es que el chisme se pasa el día enchufado a la pared mientras yo me pregunto por qué demonios lo sigo llamando móvil.

miércoles, octubre 05, 2011

Memorias del glosador impenitente

Será de tanto escribirles a ustedes pero ya tengo la mente deformada al comentario y, cuando leo el periódico, le gloso la noticia al antropopiteco más cercano:

- Cuatro trabajadores muertos en la construcción de una presa

- ¿Dónde?

- En España, supongo. Con menos de cinco muertos paran las noticias en la frontera.

El cinismo no es por deformación. Lo llevaba implantado de serie.

La Loba 2000

El otro día me contaron una anécdota muy buena y yo, como soy así de generoso, la voy a compartir con ustedes.

Los protagonistas son un matrimonio de la ciudad: él, un facundo y dicharachero comercial que se recorre las Españas vendiendo toda suerte de artefactos; ella la empresaria que importa los chismes de la China misteriosa. Por alguna razón que nadie es capaz de explicar más allá de la mala fama general de los representantes de comercio, el marido vive bajo el atento escrutinio de los amigos y parientes de su señora.

Así, en cierta ocasión, la secretaria de la esposa, compareció hecha una furia para denunciar la patente iniquidad de su jefe consorte:

- Mira, mira... Mira dónde se gasta el dinero tu marido.

Ante ella, acusador, un extracto bancario de la cuenta de la empresa proclamaba un gasto de sesenta euros girado por "La Loba 2000".

Al pobre hombre le costó una hora de gritos y varias llamadas de teléfono justificar que La Loba es una pedanía de Valladolid y "La Loba 2000" la gasolinera del pueblo.

Y es que hay empresas con nombres muy inoportunos. Yo conozco a una empresa de transportes que se llama "Bárbara Trans" y cada vez que emiten una factura hay alguien que se desternilla de tanto reir.

lunes, octubre 03, 2011

De rojo

Se sospechaba de antiguo que la naturaleza tiene por afición imitar al arte. Alfredo Pérez Rubalcaba, en inversión singular de un título de Delibes, fue de siempre, sobre fondo rojo, un hombre gris.



Por esas cosas que tiene la imagen, el fondo rojo rubalcabense se ha transmutado en suavísimo e inocente azul conservador. Por si acaso se trata de un homenaje a "La Metamorfosis" de Kafka, he bajado al supermercado a comprar un bote grande de Cucal aerosol.