domingo, diciembre 28, 2008

Beetlejuice, Beetlejuice, Beet...

En la película homónima, Beetlejuice, exorcizador de vivos y consumidor de insectos crudos, se manifestaba cuando alguien cometía la imprudencia de pronunciar tres veces su nombre de pila.

En el Teatro Monumental de Madrid, se interpretó el día de Navidad un festivo concierto de contenido apropiado a las fiestas que corren. Entre fragmentos del Mesías de Haendel y alegres piezas de Felix Mendelssohn, la Orquesta y los Coros de Radiotelevisión Española interpretaron los "Cuatro villancicos ibéricos" del compositor y director de orquesta catalán Antoni Ros Marbà.

¿Ibéricos? ¿Cuántos de los cuatro son portugueses? Pues miren, ninguno: hay un villancico castellano, un villancico gallego, un villancico vasco y otro catalán.

No crean, sin embargo, que esto de llamarlos como al jamón de bellota es un capricho sin fundamento. Si a la Orquesta de Radiotelevisión Española y a sus coros -asimismo españoles- se les hubiera ocurrido interpretar cuatro canciones que llevaran España en el título, se hubiera manifestado el general Espartero para bombardear Barcelona como en 1842.

O tal vez Felipe V, o puede que el Cid Campeador... Las manifestaciones ultramundanas son muy difíciles de calibrar.

3 comentarios:

Vir dijo...

¿Y Franco no?

Achab dijo...

Vir:

No, Franco no. Para que se aparezca Franco hace falta un ritual distinto que incluye inaugurar un pantano.

bạn park dijo...

According to authorities like Plutarch, he spent his youth wandering the streets of Rome with his brothers and friends, most notably Gaius Scribonius Curio (the later tribune 50 BC), with whom he is rumoured to have had a homosexual liaison, and whose wife Fulvia he took as his own a year or so after Curio's death in 49 BC
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