domingo, septiembre 03, 2006

Quien hace un incesto hace ciento

Leo en un ensayo de Montaigne:

"Paréceme haber leído antaño, en Santo Tomás, en un párrafo en que condena los matrimonios entre parientes de grado prohibido, la razón, entre otras, de que hay peligro de que el amor que se siente hacia una mujer tal sea inmoderado: pues si el afecto marital está perfecto y entero como ha de ser, y se le recarga aún más con el que se le debe al parentesco, no hay ninguna duda de que ese aumento lleva al marido más allá de las barreras de la razón."

Recordaba bien don Miguel. Santo Tomás dijo eso.

Hay que reconocer que al santo italiano no le faltaba ingenio a la hora de explicar racionalmente los mandatos divinos. Un poco forzado sí que estuvo, lo admito, pero el pobre hombre no podía recurrir a sencillos argumentos de salud genética, pues a dicha ciencia le quedaban siglos para nacer. Es normal, pues, que hubiera de estrujarse el caletre para encontrar otras razones a la interdicción. De hecho, hay otra, que Montaigne no cita y es sin duda mi favorita: "Se prohíbe el incesto porque complica en demasía las relaciones de parentesco".

Dicho de otro modo, que si la ley permitiera a alguien convertirse en su propio cuñado, no tendría con quién pelearse en la cena de Navidad. Además, a base de duplicar parentescos, tampoco habría quorum para comerse el pavo y eso sí que ofendería a la ley natural.

P.D.: Ahora que lo pienso, lo bueno de este argumento es que , al contrario que el eugenético, se puede aplicar sin problemas al matrimonio entre personas del mismo sexo, vulgo "matrimonio gay". Para que luego digan que Santo Tomás era un antiguo.

5 comentarios:

reve dijo...

"que si la ley permitiera a alguien convertirse en su propio cuñado, no tendría con quién pelearse en la cena de Navidad"

Joder, no puedo, estoy llorando de la risa

Beauséant dijo...

sshhhhh calla, no digas nada, que la genética y la religión son cosas incompatibles...

Marga F. Rosende dijo...

Es genial la frase Capitán, vamos a prohibir todo lo que complique la vida. Me la apunto en mi hall of fame particular....
Besote

Achab dijo...

Reve:

Pues no caigas en la tentación.

Beauséant:

Salvo que seas cienciólogo.

Marga:

Complicación cero: pan et circenses

Esther Hhhh dijo...

Digo yo ¿y para qué casarse? si total hoy en día nada dura eternamente, si te dejan a la primera de cambio, eso si no acabas dejando tú. Francamente apuesto por el incesto, la infidelidad bien entendida, las parejas abiertas o cerradas o liberales o conservadoras, la felicidad y en general el amor, a ver si así acabamos con tanto conflicto bélico...
(¿Seré yo o veo en mi discurso una cierta influencia hippy de los años 70 del siglo pasado?)
Besitos