
En las elecciones municipales de 1958, los ciudadanos de Sao Paulo tuvieron que soportar una nómina de candidatos que hacía cierto aquel malévolo verso de Quevedo: "quien no es ladrillo es ladrón". Un grupo de ciudadanos quiso ofrecer una alternativa jocosa al desolador panorama electoral y comenzó una campaña en favor de Cacareco, el rinoceronte negro del parque zoológico local.
Los electores no se dejaron influir por la actitud racista de las autoridades, que anularon la candidatura del bicho, y votaron en masa al rinoceronte. Cierto es que los cien mil votos que obtuvo Cacareco no sirvieron para evitar que un humano mangante se hiciera con la alcaldía pero, siendo ésta una contingencia difícilmente evitable, no es cuestión de despreciar el alivio que ofrece la sorna.
Por de pronto, en las europeas del domingo, mi voto irá para la lista que contenga más rinocerontes. Creo que es UPyD, pero tengo que comprobarlo.

6 al aparejo:
¡Precioso ejemplar de rinoceronte! No me extraña que obtuviera cien mil votos.
No creo que encuentre otro rino en las listas locales pero, con un poco de análisis, podrá localizar algún pitecantropus erectus.
Y algún que otro lirón careto también habrá. Aunque si estos se ponen el antifaz, no sé yo si parecerán lirones caretos o golfos apandadores.
Ojalá que los votos que obtenga UPyD sirvan más que los del bicho. Por lo menos para que en las próximas elecciones "existan" en los medios informativos.
Un rinoceronte rosa sería buena mascota.
Oh, Capitán, mi capitán, sabia decisión a mi entender. Estamos en las mismas, además es que yo no veo ni un solo rinoceronte en las otras listas...
La gente de bien votaremos por Oriol Junqueras.
Al final los rinocerontófilos fuemos 449.499... ¡y subiendo!
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