jueves, octubre 01, 2009

Sacrificio


El torero Morante de la Puebla vetó el minuto de silencio que se iba a guardar en la Real Plaza de la Maestranza en honor de Francisco Rivera "Paquirri", fallecido hace veinticinco años. La negativa del diestro no se basaba en la animadversión personal sino en "el mal bajío" que le daba mentar a un cadáver con un morlaco de quinientos quilos esperando en los corrales.


Todo apunta a que el matador, como los griegos arcaicos, desconfía del maléfico influjo que pueda causarle la envidia de los muertos. Como el inframundo griego, una especie de llano brumoso donde la individualidad se disolvía a medias, era aburrido hasta la saciedad, los fallecidos se llenaban de rencor hacia los vivos, que aún podían comer, beber, amar, fornicar y hacer la guerra, y conspiraban para privarlos de tales ventajas. El único modo fiable de apaciguarlos era matar un toro y verter su sangre en el suelo como alimento y ofrenda. Ahítos de sangre, los difuntos recuperaban un consolador atisbo de vida y renunciaban a enviar maldiciones y pestes por correo urgente.

Lo del toro era precisamente lo que iba a hacer el señor Morante. No sé de qué se preocupa.

8 comentarios:

Esther Hhhh dijo...

Ya decía yo que lo de matar toros por diversión era muy primitivo y anticuado, además de bastante absurdo... En fin, no me gustan las corridas de toros, ni los toreros, para mí sólo son una panda de incultos y crueles individuos, cuya mayor pasión es torturar a un bicho y dárselas de valientes... Así que, francamente, aunque no les deseo la muerte a ninguno de ellos, creo que cuando un toro logra, a pesar del deterioro físico al que es sometido, darle un toque al torero de marras, sinceramente pienso, con respecto al torero "él se lo ha buscado" y la verdad, no lo lamento lo más mínimo.

La muerte de Paquirri me da bastante igual y el mal fario de este tipo sólo demuestra, una vez más, la poca inteligencia de estos señores, que creen más en supersticiones que en leyes de probabilidad...

Besos

Grénmabar dijo...

El torero seso-serrín tendría que haberse asustado si el minuto de silencio fuese para todos los toros asesinados en las corridas en la historia de la tauromaquia, entonces sí:

Aparecerá un Tauren que se comerá a todos los pijos de cortijo del recinto y pacerá tranquilamente entre sus cuerpos descuartizados en un BoviValhalla, donde servirán sus miembros ensangrentados de cruenta ambrosía para todas las almas bovinas...

Delicioso.

¡ÑAM ÑAM!

Sibarita dijo...

Capitán: Qué bien escribes jodio.

Comentaristas: Un poco brutos pero he de reconocer que estoy totalmente de acuerdo.

Achab dijo...

Ustedes muy taurinos muy taurinos no son, ¿verdad?

Grénmabar dijo...

No te creas, Capi, el primo de mi tío es Manuel Jesús el Cid...

No me entusiasma pero tampoco estoy violentamente en contra.

Saludos.

Esther Hhhh dijo...

¿Se ha notado? Pues no sé por qué, la verdad...

motero dijo...

Con todo el ánimo de crear polémica; lo de calificar a los aficionados de incultos demuestra cuando menos incultura.
Y ahora haciendo demagogia (yo también sé), más vacas mueren en el mar-donals y el burry-quin y no veo manifestaciones en la puerta. Los pollos del carrefoul entiendo que no merezcan defensores, ya por su aspecto seguro que son unos alienígenas con aviesas intenciones.

P.D. pido permiso para subir a la nave y unirme a su tripulación mi capitán. Aquí un lector en el silencio.

Achab dijo...

Hombre, sea usted bienvenido al barco. ¿Arponero o marino?