lunes, noviembre 30, 2009

Marchando una de descontextualización masiva

Desde que la edad cambió mis gustos y permuté a Otfried Preussler por Arthur Schopenhauer, no he estado demasiado pendiente de las novedades editoriales en materia de literatura infantil. Yo pensaba, con todo, que el público imberbe continuaría favoreciendo las historias de huérfanos que devienen príncipes y las aventuras de barbudos piratas con buen corazón. Para lo que no estaba preparado era para toparme con un cuento titulado "Hay un Oso en el Cuarto Oscuro".

Pero, pero, pero... ¿Un oso? ¿En el cuarto oscuro?

¿Es que nadie piensa en los niños?



Aparte del oso, se entiende.

7 comentarios:

si, bwana dijo...

Sospecho que esta Helen Cooper se dedica a las novelas de terror. Tomo nota para no picar.

Esther Hhhh dijo...

Capi, si es que siempre pensando mal... Aaaaaaaish... La verdad es que, empezando porque rara es la casa (y digo casa, que no piso) española en la que hay un cuartito debajo de las escaleras, y acabando por la traducción que le han dado al nombre del cuarto en cuestión... La traducción, en ocasiones, deja muuuuuuuuucho que desear...

Besitos Capi.. Ah, y me puse al día de nuevo, ¿podríais darme tiempo para ir a vuestra velocidad? ¡¡¡Repámpanos, ni con todas mis velas al viento consigo daos alcance... Voy a tener que mandar más azotes en galeras, o a este paso, el abordaje está complicado...

Besitos

petete dijo...

Da que pensar....

(la verdad, no tenía ni idea de que en el mundillo gay lo de "Oso" y "Cuarto Oscuro" tuvieran esas interpretaciones)

Fernando dijo...

Querido Capitán:

¡JAJAJAJA!

Achab dijo...

Bwana:

Terror del bueno.

Esther:

Ya iré mirando, pero ahora estoy un poco liadete.

Petete:

Porque usted es un hombre de tradicionales costumbres.

Fernando:

Eso pensé yo.

Er-Murazor dijo...

Ni idea de lo del Oso, capitán. Hay que ver lo que sabe la gente con estudios.

Y de descontextualizar nada, que la cara que tiene el oso de la portada del libro no podía dar mejor idea de sus intenciones...

Gato dijo...

Sí, yo tampoco lo sabía. El mío no es muy corpulento, por éso en vez de oso me quedo en que es lobo, que mola mucho más.

Yo la verdad es que este libro no se lo regalaba a ningún niño, me da mal rollo desde la portada.