jueves, febrero 04, 2010

¡Jarl!

Cuentan que Charlie Chaplin se presentó una vez a un concurso de imitadores de Charlot, el personaje cinematográfico que lo había hecho universalmente famoso. Para su considerable sorpresa, el actor quedó segundo.

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Imitar a Charlot nunca me ha salido bien, pero gracias a las malhadadas sillas Wassily que les comentaba el otro día, estoy en condiciones de humillar a Chiquito de la Calzada en el tiempo y lugar que él elija.

En tanto acepta o declina el desafío voy a untarme un poco de linimento en el finstro lumbar.

5 comentarios:

si, bwana dijo...

No es de extrañar que el sentarse en una de esas diabólicas sillas produzca esos resultados. Un masaje lumbar vendría bien, opino.

Grénmabar dijo...

Pobre Capi...

Y pobre Chiquito, oye.

suri kata dijo...

Y encima son más caras que el seguro del coche fantasticorrl.

Rune dijo...

Ten cuidado a ver qué te untas en qué finstro muahahahahahahaha

Achab dijo...

Bwana:

¿Alguien se ofrece a sobarme las corvas?

Grénmabar:

No s eapiade de Chiquito-San que es un pecador de la pradera.

Suri:

Jaaaaarl

Rune:

Pomadita de la buena, que cura los esgunces sessuales.