martes, enero 19, 2010

La Humanidad en Peligro, provincia de Venezuela

"Escucha, humano, el ruido de mis bujías,
hasta en el mar viven agentes de la CIA."
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La Bola de Cristal


Me encantan las películas de ciencia ficción de los años cincuenta. Ya se trate de hormigas gigantes, marcianos color espinaca o aberraciones nucleares, siempre hay un enteradillo que se cree en la obligación de abrumar a la audiencia con chanantes explicaciones en jerga pseudocientífica que insinúen un fundamento creíble tras la divertida fabulación. Lo más habitual, una conspiración soviética.

Con los videoclubes en quiebra y los soviéticos de capa caída, es cada vez más difícil satisfacer este vicio mío. Si se busca con tiento, se puede, con todo, encontrar sustitutivos. En la radio venezolana YVKE se han empeñado en culpar del terremoto en Haití a un perverso experimento norteaméricano. Tomen nota de la explicación que se han manufacturado:

"Al existir una correlación entre la actividad sísmica y la Ionosfera, mediante el control de la Radiofrecuencia inducida por Hipocampos, en el marco de HAARP, se concluye que:

1. Los terremotos en los que la profundidad es linealmente idéntica en la misma falla, se producen por proyección lineal de frecuencias inducidas.

2. La configuración de satélites permite generar proyecciones concentradas de frecuencias en puntos determinados (
Hipocampos).

3- Se han elaborado
(sic) un diagrama de sucesión lineal respecto de los terremotos denunciados en que casualmente se produjeron todos a la misma profundidad."


Hipocampo ionizado destruyendo el mundo

.

El objetivo de tanta maldad está muy claro:

"En cuanto al resultado final de las pruebas de estas armas por parte de los Estados Unidos, advierte el reporte, está el plan de los Estados Unidos de la destrucción de Irán a través de una serie de terremotos diseñados para derrocar a su actual régimen Islámico. "

Se nota que aún no dominan el género. Ciertamente, lo de los iones y los hipocampos estaba bastante logrado, pero la conclusión es muy sosa. Del mismo modo que no se puede situar una peli de terror en Transilvania sin incluir vampiros, es muy decepcionante ambientar un complot científico en el Caribe y no salpimentar con zombis. Teniendo un presidente americano de raza negra, además. ¿Es que no ven las posibilidades?

" El resultado final de las pruebas, advierte el reporte, es que Obama, gran sacerdote de Changó en Norteamérica, reclute un ejercito de zombis por todo el Caribe y lo envíe a conquistar Venezuela en una orgía de destrucción y vudú. Nuestro heroico presidente, ha contactado con Fidel Castro, destacado no -muerto, para organizar la contraofensiva."

Mucho más divertido y creíble. Dónde va a parar.

7 comentarios:

petete dijo...

Este Gran Satán, con sus iones e hipocampos...

...estoy de acuerdo con ud. Una invasión con zombis hubiera dado más juego.

Grénmabar dijo...

En largometraje YA.

(Emula a Homer)
¡¡Quiero mi peli bodrio!!
¡¡Quiero mi peli bodrio!!
¡¡Quiero mi peli bodrio!!
¡¡Quiero mi peli bodrio!!...

si, bwana dijo...

El "aprendíz de Castro" se ha superado. ¡Pobre Venezuela!

Enrique Acebes dijo...

Ya, ya, ya. Ríanse ustedes, pero lo que pasa es que no han visto nunca un perverso hipocampo en la privacidad de su corriente marina riéndose maliciosamente. Es un sonido que no se olvida jamás.

Efe Morningstar dijo...

Jo, pues a mí me suena la mar de creíble. Sois unos escépticos y acaréis todos con el alma comida por los gusanos.

Achab dijo...

Petete:

Donde este un zombi que se quite un hipocampo.

Grénmabar:

Pero ya.

Bwana:

Irá a más, es us especialidad.


Enrique:

¡Mwahahahahah!

Efe:

Yo ya la tengo tal que así.

Esther Hhhh dijo...

Pobres Hipocampos, angelitos... Sólo faltaba ahora que los culparan del fin del mundo, si es queeeeee.... ¿Pero no iban a ser los delfines los que gobernaran la tierra en cuanto nosotros nos autodestruyéramos? (Ah, y son anarcas, los delfines, digo, o al menos esa fue la conclusión a la que llegamos unos amigos y yo hace un cierto tiempo... Eso sí, habiá algo de etinol por medio...)

Besitos