lunes, abril 12, 2010

La Gran Babilonia

La escena sucede por la mañana en la parada del autobús. Una muchachita preciosa aprovecha el tímido sol primaveral para lucir un coqueto vestido de tirantes. A su lado, una señorona conservada en vinagre no desaprovecha la ocasión de mostrar su desagrado:

"¡Ese escote! ¡No lo regales! No es correcto.

Allá arriba te pedirán cuentas. El día del Juicio te pedirán cuentas por esto; porque los hombres pecan por tu culpa. ¿Tú crees que un hombre puede verte el pecho y estar tranquilo? ¡Si te lo mira y está tranquilo no es un hombre!

No es lo correcto. ¡Vaya verano nos espera! Yo no sé por qué no vais todas desnudas. Además, ¿qué ganáis con regalarlo? Por lo menos, las que cobran lo aprovechan, pero las que lo regalan..."

En tiempos pretéritos, un carro de fuego hubiera arrebatado a la profetisa elevándola al paraíso de los justos. En esta era de ateísmo e inmoralidad un autobús de la línea 74 se la llevó hacia la plaza de Venecia.

8 comentarios:

suri kata dijo...

Pues si ha sido hoy, hacía rasca.

Achab dijo...

Un vientecillo incómodo, todo lo más. Cuando paraba se estaba bien.

Cattz dijo...

La señora me da miedo. Mucho. Aunque yo no puedo quejarme, me escandalizan las niñas de 14 años que ya van maquilladas, peinadas y vestidas con shorts y tops.

Y además no entiendo cómo saben peinarse, eso es brujería.

si, bwana dijo...

Estaré al loro a ver si capto ese modelito con tirantes.

Er-Murazor dijo...

Suri, para presumir hay que sufrir...

Y la filosofía de la mujer de que la culpa no es del que mira sino del que enseña me parece fascinante, se pueden escribir volúmenes enteros sobre moral con ese concepto.

Auriga dijo...

Pues a mí me parece estupendo, la/el quequiera enseñar que enseñe, ¡pero luego que no se quejen si les miran!

Achab dijo...

Cattz:

Esta iba bastante tapadita, la verdad. La señora debia de ser el ala extrema de lso talibanes.

Bwana:

Merecía la pena más la muchacha.

Murzaor:

Se han escrito.

Auriga:

Que la smiren bien está... que las maldigan es otra.

Efe Morningstar dijo...

Juas, qué bueno. Qué maja la señora. Yo quiero una suegra así.