miércoles, noviembre 01, 2006

Una de mejillones

Parece ser que en el mejillón también hay sus diferencias raciales. Está el de toda la vida, de caparazón negro y hábitos marinos, que sirve para rellenar latas de conserva y alimentar belgas. Está también el mejillón cebra, inmigrante sin papeles de filiación rusa, concha rayada y preferencias por el agua dulce, que, según los que saben de esto, sólo sirve para demediar el presupuesto del Ministerio de Medioambiente.

Resulta que el dichoso mejillón llegó hace unos años a la desembocadura del Ebro. El clima le gustó y se puso a procrear conforme avanzaba río arriba. Esto alarmó al ministerio que se puso a gastar a manos llenas (aproximadamente un millón de euros al año) para frenar la expansión del bicho. El molusco no se dio por aludido, continuó remontando el río cual salmón en celo y ya ha llegado a la provincia de Zaragoza. Lo mismo, como es tan adaptable, el año que viene se marca una jotica en las fiestas del Pilar. Sería digno de verse.

Los paisanos están alarmados. Ayer en el Telediario entrevistaron a uno que sugería "poner pies en polvorosa". Creo que se trabucó con las extremidades y se refería a "poner manos a la obra", pues los maños tienen fama de bravos y no creo que se intimiden por un mejillón de tres centímetros: los franceses de Napoleón abultaban bastante más y los pusieron finos.

En cualquier caso, el temor no está justificado. En el ministerio ya están pensando en nuevas medidas. Puesto que el bivalvo ha demostrado ser más escurridizo que los funcionarios que lo persiguen y repartirle los preservativos que les sobraron a los del "Folla't la dreta" sale demasiado caro, la ministra ha declarado que lo mejor será "convivir con él y, si logramos obtener algún tipo de utilidad, sería interesante".

Dicho en castizo, si no puedes con el mejillón, sírvelo a la vinagreta.

8 comentarios:

Autoestima de Cucaracha dijo...

El mejillón cebra lleva lo mínimo cuatro años "asolando" la parte tarraconense del Ebro. A la altura del pueblo de mi padre, si quieres meter la barca en el agua, primero te tienen que esterilizar el casco con agua hirviendo a presión, para evitar la propagación de la plaga, aunque ha servido de poco. Parece un tema de risa, pero los p... mejillones se acumulan en los conductos del agua, los obturan, y no permiten regar las fincas. Los payeses claman al cielo. Además acaban con la ostra de rio, bivalvo autóctono en peligro.

Gin dijo...

ME NIEGO A CONVIVIR CON UN MEJILLÓN!!!

Fernando* dijo...

Si, si, ya esta aquiiii. bufff Por ahora parece que han encontrado larvas en el Ebro por Zaragoza, pero poco faltará para que aparezcan adultos. Es una verdadera plaga, ni siquiera es comestible... anda q como se meta por el asco de canalizaciones que tenemos aqui, nos las revienta. Por suerte aun no ha encontrado el camino al Canal Imperial de Aragón.

Esther Hhhh dijo...

Es curioso como somos los humanos... Nos quejamos por vicio. Pero si estas cosas nos las buscamos nosotros, con lo fácil que sería tener un poco de lógica medioambiental, pero no, nos divierte cargarnos el ecosistema, y luego, nos quejamos, pues ale, a disfrutar del mejillón... Lo mismo sirve como carburante, vete tu a saber...
Besitos

Tamaruca dijo...

Ô.Ô

Caramba, ¿cómo he podido no enterarme de algo así con lo que me gustan los moluscos filtradores a la vinagreta y viviendo tan cerca el Ebro??!

Se alimentan de porquerías, era de esperar...

Una lástima que no sean comestibles.


Muacks! ^^'

Achab dijo...

Autoestima:

Pues como, por lo visto, no hay quien acabe con ellos lo mismo habrá que acostumbrarse, que diría la menistra.

Gin:

Pues tienen muchas virtudes.

Fernando*, Tamaruca:

No es comestible hasta que lleguen a un restaurante chino. Paciencia, muchachos.

Esther:

Si es que este mejillón es un polizón nato y en cuanto te descuidas se te cuela.

Lek dijo...

Parece el argumento de una película de terror: "La invasión de los mejillones rayaos"

Marga F. Rosende dijo...

De un organismo que es un sexo con concha se puede esperar todo.