martes, octubre 31, 2006

Portero deportista

Mi madre sostiene que el portero de nuestro edificio está perdiendo progresivamente la razón. Es una afirmación que yo discuto, pues es difícil perder lo que nunca se tuvo. Pero mi madre mantiene su postura y aduce buenos ejemplos. El otro día, por ejemplo, mantuvo con él la extraña conversación siguiente:

- Ahora su hijo corre, ¿verdad?

- Sí.

- Lo ha debido aprender de mí.

Mi madre mira al portero, chaparrete y redondo como un balón de playa, sopesa y descarta la posibilidad de contarle que yo ya correteaba con notoria competencia antes de aprender a atarme los zapatos y opta, en cambio, por preguntarle incrédula:

- ¡Ah! ¿Usted corre?

- No, yo ando. Pero, a veces, uso chándal.

Espero que ese "a veces" no implique que otras lo hace en porretas. Dudo mucho que el mundo esté preparado para verlo porque, yo, desde luego, no lo estoy.

9 comentarios:

Lluna de foc dijo...

Hay gente que confunde la velocidad con el tocino.

Besos y sigue corriendo

Lek dijo...

jajaja... vaya diálogo de besugos... o como decimos en mi familia, suena tal cual a dos monólogos compartidos xDDDDD

Gin dijo...

Psé, es bueno aprender de todo el mundo.

Marga F. Rosende dijo...

Creía que yo y mi entorno éramos de traca y surreales, pero Vive Dios que su entorno de usted....

florecilla de alcanfor dijo...

Deberías convencerle para que se animara a ir a correr contigo >:)

Perl Oui c'est moi dijo...

Qúe estimulante, que el portero loco te considere su discípulo...
¿puedes dormir por la noche?

Marga F. Rosende dijo...

Estoy pensando que menos mal que no dijo, "lo ha sacado de mi", y que no había ningun vecino ni familar cerca.

Achab dijo...

Lluna:

No, si yo corro.

Lek:

Es imposible mantener un diálogo con mi portero que no sea de besugos.

Gin:

Eso cuénteselo al portero.

Marga:

No me impugne la paternidad, que me hace ilusión heredar ese aire de galán maduro d emi señor padre.

Florecilla:

Si te vienes tú para vigilarle...

Perli:

Ahora qu elo dices no, ni ojo pego. Pero yo pensaba que era por la cafeína y la falta de compañía.

Esther Hhhh dijo...

A veces pienso que debería escribir un libro sobre historias de porteros y porteras... Que personajes. Es que ni uno solito tiene desperdicio...
Besitos Capi