lunes, diciembre 07, 2009

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Como sospecho que andan ustedes zanganeando con ocasión del puente y yo no quiero ser menos, voy a darme licencia de vago y despacharles con una joyita que he encontrado en un escaparate.


Bocadillo. Una comida afrodisíaca...


¿Afrodisíaca? ¿En serio? ¡Nunca lo hubiera pensado! Yo me hacía que esas cosas salían más caras y que, invitando a bocatas, te ganabas fama de avariento y corrías serio riesgo de dormir en el sofá.

En fin, será cuestión de acompañarlos con Moët & Chandon.

4 comentarios:

glenclous dijo...

Da que pensar. Cuando la persona que considera afrodisíaco un bocadillo vaya de cutre con su novia, ¿qué comerán? La respuesta puede ser aterradora.

criaturilla dijo...

puffffffff, seguro que el bocadillo no es de ostras, eh?
Puaj,puaj....

Achab dijo...

Glenclous:

Imposible conocerlo.

Criaturilla:

No creo, no creo...

Esther Hhhh dijo...

Capi, realmente un bocadillo puede ser muy barato... ¡¡O muy caro!! Todo depende del material que useis. Me explico: Bocadillo de tortilla de patatas (ya hecha), con pan normal, comprado en el horno de la esquina: Unos 2 euros (la tortilla pequeña suele costar un euro y pico). Bocadillo con pan recién hecho en el mejor horno parisino, traído en avión privado y en condiciones especiales para no alterar su sabor y textura, relleno de caviar de una serie limitada, traído desde los mares del norte, acompañado por mantequilla a la trufa negra y acompañado de don perignon para beber.... Pues bueno, el precio ya se va de varas

Besitos